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La reforma sanitaria en Alemania frena el ritmo del segundo tratamiento estrella de Almirall
Las ventas de Ebglyss, que contiene el principio activo lebrikizumab y se utiliza para tratar a adultos y adolescentes con dermatitis atópica, se incrementan un 88% en los seis primeros meses del año
Junta general de accionistas de Almirall. Foto: Almirall.
Soplan vientos en contra para Ebglyss. El crecimiento en las ventas del segundo fármaco más vendido por Almirall se ha ralentizado en el segundo trimestre del año a raíz de la reforma sanitaria que ha impulsado el Gobierno de Alemania.
Ebglyss es el segundo medicamento de la farmacéutica catalana que más factura, solo por detrás del tratamiento para la psoriasis Ilumetri, que ha registrado en el primer semestre un incremento del 10,5% y ha enfilado las ventas por encima de los 125 millones de euros.
Ralentización del crecimiento de Ebglyss
Almirall lanzó hace dos años Ebglyss, que contiene el principio activo lebrikizumab y se utiliza para tratar a adultos y adolescentes con dermatitis atópica de moderada a grave. En su primer año en el mercado, obtuvo unas ventas de 33 millones de euros, que triplicó en 2025 al cosechar una facturación de 111 millones de euros tras el lanzamiento en «mercados europeos clave».
En el primer trimestre de este año, el fármaco generó unas ventas de 42 millones de euros, que en comparación con los 19 millones de euros de facturación del mismo periodo del año pasado, reflejaban un incremento del 116%. Sin embargo, las ventas entre enero y junio han echado el freno y se han incrementado un 88%, al pasar de los 45 millones de euros en el primer semestre del año pasado a los 85 millones de euros en los primeros seis meses de 2026.
Impacto sobre el negocio de Almirall
Varios analistas han preguntado por la ralentización en la facturación que ha experimentado Ebglyss en una call posterior a la presentación de resultados de Almirall. El consejero delegado de la farmacéutica catalana ha puesto de relieve la «trayectoria positiva» que están siguiendo las ventas del tratamiento y ha hecho alusión a la «incertidumbre» que está generando la reforma sanitaria emprendida por el país germano.
«La reforma no es una buena noticia para la industria farmacéutica europea», ha lamentado y ha recordado que el gobierno alemán «aún debe hacer algunas clarificaciones» sobre bonificaciones y deducciones antes de que concluya el año. «Cuando las sepamos, podremos concretar con claridad el impacto en el negocio», ha señalado.

Sí ha concretado que la reforma sanitaria Alemania ha generado un impacto de «un único dígito» en julio en el país, cuando ha entrado en vigor. Con todo, ha señalado que esperan que se produzca una aceleración en las ventas en el próximo trimestre y han mantenido la previsión de que el tratamiento genere unas ventas de 450 millones de euros en su pico de expansión.
«Nuestro foco esta en la oportunidad a largo plazo, más que de trimestre en trimestre, no hemos cambiado nuestras expectativas a medio y largo plazo sobre Ebglyss, esperamos que siga creciendo», ha señalado.
Reforma sanitaria en Alemania
El Gobierno de Alemania dio luz verde hace escasas semanas a una reforma de la sanidad pública, en la que se recogen una batería de medidas para ahorrar 18.800 millones de euros. Entre las iniciativas figura el encarecimiento del copago para medicamentos prescritos, pero también la supresión de la cobertura gratuita para familiares.
Además se limitarán las partidas para financiar los médicos adscritos a la red de la sanidad pública, las farmacias deberán ofrecer en medicamentos con receta el preparado que menos cueste y se incrementa el descuento obligatorio que los laboratorios deben aplicar al sistema público de salud alemán.
La nueva normativa ha despertado polvareda entre las compañías del sector farmacéutico. Una de las organizaciones que ha alzado la voz en contra ha sido la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (Efpia), que ha criticado que Alemania apueste por «recortes a corto plazo». «Envía una señal profundamente negativa a las compañías que invierten en investigación, desarrollo y fabricación en Europa», ha lamentado.
También ha advertido que las nuevas obligaciones económicas impuestas a los fabricantes del sector farmacéutico «debilitan la capacidad de atraer inversiones» en un momento en el que la Unión Europea está tratando de apostar por su autonomía estratégica.