Las telecos se alían contra Telefónica y presionan a Comisión Europea para regular los conductos
Las condiciones, precios, plazos y procesos que guían las relaciones entre los operadores alternativos y Telefónica cuando acceden a sus conductos están recogidos en la oferta MARCo
Fachada de la sede de Telefónica
Doce de los principales operadores y asociaciones del sector de las telecomunicaciones en España han remitido una carta conjunta a varios altos cargos de la Comisión Europea para denunciar lo que califican de «monopolio o cuasi-monopolio» de Telefónica sobre las infraestructuras pasivas y para exigir que la futura regulación europea blinde el acceso a precios regulados.
Como recoge CincoDías entre los firmantes figuran las principales empresas; Adamo, Avatel, Colt, Digi, MásMóvil y Vodafone, así como las redes neutras Elanta, Lyntia, Onivia y PremiumFiber, y las asociaciones de operadores alternativos Aotec y Acutelan.
El activo que lo controla todo
Para entender la magnitud del conflicto hay que comprender qué son exactamente los conductos en disputa.
Los ductos que hoy permiten desplegar fibra hasta casi cualquier punto del mapa fueron construidos durante décadas para el servicio de cobre, cuando Telefónica era un monopolio público.
La compañía heredó esa infraestructura estratégica y nunca la soltó. Según el último análisis de la CNMC, Telefónica controla casi el 99% de estos recursos: más de 120.000 kilómetros de subconductos y dos millones de arquetas que generan unos 70 millones de euros al año en ingresos mayoristas.

Quien controla los conductos controla, en buena medida, el ritmo y el coste al que sus competidores pueden desplegar red propia.
Los firmantes sostienen que replicar esa red no es una opción ni técnica ni económicamente viable, lo que convierte a Telefónica en el único proveedor posible de ese servicio esencial.
A su juicio, esta posición cumple de lleno los tres criterios del Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas, existen barreras altísimas de entrada, no hay competencia real y el derecho de la competencia no basta para corregir el fallo de mercado.
La CNMC sopesa retirar la regulación MARCo
Las condiciones, precios, plazos y procesos que guían las relaciones entre los operadores alternativos y Telefónica cuando acceden a sus conductos están recogidos en la oferta MARCo, una obligación impuesta a la operadora en la regulación de los mercados de banda ancha que permite a más de 370 compañías utilizar su infraestructura.
La carta a Bruselas no ha surgido de la nada. La CNMC sopesa eliminar en el futuro la regulación de MARCo y dejar que las operadoras lleguen a acuerdos libres entre sí. La noticia ha encendido todas las alarmas en el sector alternativo.

Si Telefónica recupera el control sobre los precios de sus ductos y postes, podría ajustarlos en base a la inflación o a sus propios objetivos estratégicos.
El riesgo que identifican los firmantes es aún mayor, un cambio en las condiciones económicas de acceso podría conducir a un proceso de remonopolización, con Telefónica reabsorbiendo activos y clientes de rivales que ya no puedan soportar los costes de mantenimiento de sus redes.
A ese temor de fondo se suma el detonante inmediato: la reciente subida aprobada por la CNMC de los precios del acceso mayorista a MARCo. Aunque el alza fue menor de lo esperado —entre un 11% y un 14,6%, frente al 20% que temía el sector—, para los firmantes la decisión consolida una dinámica «abusiva» que amenaza el equilibrio del mercado.
Las telecos piden a la Comisión Europea que la nueva Digital Networks Act refuerce y preserve el marco regulatorio que reconoce la posición dominante de Telefónica y exige precios orientados a costes, y reclaman que se defina un mercado específico para el acceso a infraestructuras pasivas.