Los trabajadores desconfían de la remunicipalización de servicios públicos en Valladolid

Empresarios y trabajadores alertan sobre la remunicipalización de servicios

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La remunicipalización de servicios públicos genera recelo a raíz de experiencias como la del Ayuntamiento de Valladolid

Barcelona, 10 de julio de 2018 (16:59 CET)

Entidades representantes de empresarios y trabajadores, como CEOE, la Cámara de Comercio y UGT, se muestran críticas con las primeras experiencias de remunicipalización –la del ciclo del agua en Valladolid– y desconfían del modelo empleado. Además, hay estudios que avalan que la gestión privada mejora el servicio.

María Jesús Luengo, de la Cámara de Comercio de España, destaca que cuando la administración retoma el servicio, hay un alto riesgo de politizar su gestión: “Los planteamientos ideológicos nunca pueden condicionar la gestión de servicios”. Para Luengo, es imprescindible la colaboración público-privada en beneficio de un buen servicio al ciudadano. 

La remunicipalización "deja a un lado los intereses del ciudadano", según CEOE

Por su parte, la postura de CEOE tampoco es favorable a la remunicipalización. “El problema de estos procesos es que se dejan de lado los intereses del ciudadano y se construyen en base a debates ideológicos”, remarca Bernardo Aguilera, director de Asuntos Económicos y Europeos de CEOE.

Así, Aguilera destaca el papel de la empresa privada en la gestión de empresas públicas: "El objetivo en la gestión de un servicio público es la calidad, la eficencia y la sostenibilidad".

Ni siquiera los sindicatos están a favor de la remunicipalización, por el riesgo de que la administración no sea capaz de gestionar directamente el servicio y termine troceándolo y subcontratándolo. Gustavo Vargas, responsable estatal de agua de FICA-UGT, dijo a Servimedia que "trocear la gestión puede dejar al trabajador a merced de vaivenes políticos", por lo que "hay que ser muy cautos en el ámbito de la remunicipalización". 

La multiprivatización de AquaVall

Este es el caso de Valladolid: el 1 de agosto de 2017 después de dos décadas de actuación de Agualid, no se le renovó la concesión a la empresa y la gestión del agua pasó a manos de una EPEL (Entidad Pública Empresarial Local) llamada AquaVall (Aguas de Valladolid).

De hecho, un informe del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, un centro de estudio de la Universidad de Antonio de Nebrija dedicado al análisis de políticas públicas, señala que el proyecto de remunicipalización del agua en Valladolid se ha convertido en un sistema multiprivatizado. Se han licitado 40 contratos por valor de 23,5 millones de euros.  

Descapitalización de la ciudad

De esta manera, el informe señala que la dirección de AquaVall ha aumentado el número de proveedores –de los cuales el 53% no pertenece a empresas vallisoletanas– y “ha troceado la gestión en un sinfín de privatizaciones a pequeña escala”.

En el mismo estudio se calcula que alrededor del 51% del presupuesto de AquaVall se destina a licitación de empresas privadas (14,2 millones de euros).

Un mal servicio

Según un estudio del Observatorio de Servicios Urbanos (OSUR) en octubre de 2017, el suministro de agua era el servicio público más bien valorado de la ciudad, con una muestra de satisfacción del 71%.

El Informe Coordenadas pone en evidencia los problemas que ha tenido EPEL Agua de Valladolid en el último año, con más de 30 inundaciones además de múltiples roturas en cadena.

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