Evo se enroca y se resiste a rebajar el ERE en sus oficinas bancarias

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La entidad propiedad del fondo estadounidense Apollo pretende despedir a 180 trabajadores en un triple ERE que afectará a Evo Banco, Avantcar y Fracciona

Protesta de trabajadores contra Evo Banco.

Madrid , 25 de enero de 2015 (20:42 CET)

Evo Banco, entidad adquirida por el fondo de inversión de riesgo estadounidense Apollo en febrero del año pasado, se resiste a reducir el número de trabajadores que estarán afectados por el Expediente de Regulación de Empleo, ERE, planteado por la compañía para reducir costes.

Apollo ha propuesto un triple expediente para despedir a un total de 180 trabajadores y cerrar cinco de sus 80 oficinas en España. Dentro de la estrategia de banca por internet, la compañía está convencida de que una oficina bancaria no necesita más de seis trabajadores,  por lo que reducirá a todo el personal que exceda esa cifra, según han explicado los trabajadores de la entidad.

La plantilla de Evo Banco fue sometida a una reducción de salario en febrero del año pasado. Los trabajadores perdieron, en promedio, el 8% de su masa salarial aunque los recortes llegaron a alcanzar hasta el 30% en los empleados con mayor salario.

Sin avances

La compañía ha planteado el ERE como única solución a una complicada situación financiera producida por bajos márgenes y reducidos tipos de interés. Las negociaciones entre la empresa y los trabajadores vencen la próxima semana. De no alcanzar un acuerdo, la compañía podría aplicar el ERE de forma unilateral en virtud de la última reforma laboral aplicada por el PP.

"Tenemos poco margen en las negociaciones. La empresa se niega a reducir la cifra de afectados. Dice que ya ha hecho los cálculos y que de esa cifra no bajará. Creemos que no hay una verdadera voluntad de llegar a acuerdos", explica Fernando Dufort, secretario de organización de Comisiones Obreras en Evo.

La compañía asegura que la voluntad de la entidad es llegar a un acuerdo con los trabajadores para poder aplicar el ERE de la forma menos traumática posible. Tras la compra de EVO a Abanca, Apollo está obligado a mantener sus inversiones en EVO al menos cuatro años más.

La empresa ha planteado 53 despidos en EVO, 112 en la compañía de créditos al consumo Avantcard y 12 en Fracciona. La única compañía que no sufrirá recortes es Altamira, la inmobiliaria que adquirió al Banco Santander.














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