Los ‘propietarios’ de La Caixa y Caja Navarra bendicen la absorción

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FUSIONES

Juan María Nim e Isidro Fainé

22 de mayo de 2012 (13:25 CET)

Tras la oferta de CaixaBank para integrar Banca Cívica, los máximos organismos de cada entidad, las asambleas de La Caixa y Caja Navarra debían aprobar el proceso. Para la primera supondrá convertirse en el primer grupo financiero de España con unos activos de 342.000 millones de euros, 179.000 millones en depósitos y 231.000 millones en créditos. Para la segunda, que lidera Cívica, su desaparición a cambio de controlar el 1% del capital.

La asamblea de La Caixa que se celebrará esta tarde dará el visto bueno a la renovación de la mitad aproximadamente de sus representantes, aprobará las cuentas de 2011 y la gestión del consejo de administración.

La asamblea, compuesta por 160 personas, es el máximo órgano de esta entidad que, a diferencia de otras, aún conserva el régimen jurídico de caja de ahorros. La Caixa, a su vez, es el primer accionista de CaixaBank. Los clientes aportan 58 representantes y los empleados, 20. El resto se lo reparten una serie de entidades fundadoras (48) y de corporaciones locales (34).

Renovación parcial

De entre todos esos miembros se escogen los 21 componentes del consejo de administración, que son los que verdaderamente controlan el día a día del grupo.

Entre los nombres que se están barajando estos días por los corrillos empresariales destacan algunos como Juan Rosell que entraría en representación de la patronal Foment del Treball (en substitución de Jaun Antonio Díaz Salanova) o la incorporación también de Francesc Homs, presidente de Fersa, en lugar del presidente de Miquel y Costas, Jordi Mercader, por el Ayuntamiento de Barcelona.

Los navarros pierden

Por su parte, los navarros se mueven entre el convencimiento de que La Caixa era el mejor refugio posible ante la crisis financiera y la desazón por la pérdida de su idiosincrasia local. Los accionistas de Banca Civíca verán como desaparece la mitad de su inversión cuando sus valores se transformen en acciones de CaixaBank.

A la operación le resta aún su ratificación por la junta de accionistas de las entidades bancarias que se deberá realizar en las próximas semanas.

Con la aprobación de la operación, CaixaBank se va a encontrar un aumento de su nivel de morosidad, pues la mora de Banca Cívica es sustancialmente superior: en el 8% y subiendo. Por otro lado, esta operación ampliará el free float de CaixaBank hasta el 35,6% lo cual beneficiará la cotización de la acción.
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