¿Quieres trabajar más cuando hay crisis?

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DEBATE

25 de abril de 2013 (09:32 CET)

Los datos de la Encuesta de Población Activa, la EPA, son los que se utilizan para comparar las tasas de paro en la Unión Europea. Se valoran más que el paro registrado en las oficinas de ocupación del INEM. Y esos datos suelen superar, en los últimos años, al paro registrado. La idea parece clara: prima más una encuesta, las preguntas a los ciudadanos en edad de trabajar, que el número de personas que se inscriben como paradas. ¿Quién quiere trabajar más, si comparamos las dos referencias?

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, lanzó la idea de que lo realmente importante era comprobar el paro registrado, pero las cifras homologables por parte de la Comisión Europea son las de la EPA.

Series largas

Si se miran los datos, por ejemplo, del cuarto trimestre de una serie larga de años de la EPA y se compara con el paro registrado en el mes de diciembre, se constata una tónica: en los años de bonanza económica, la EPA es muy similar al paro registrado, u ofrece unas cifras inferiores.

A lo largo de la década de los años 2000 se comprueba esa máxima. En 2003, la EPA en ese periodo, el último trimestre del año, arrojó la cifra de 2.252.100 personas que declaraban que buscaban trabajo y no lo encontraban. Y registradas en el INEM había 2.181.248. En 2005, la cifra es inferior, de 1.841.300, a 2.102.937. En 2008 cambia la tendencia. La crisis ya comienza a hacer mella. Y, mientras la EPA ofrece 3.207.900 personas buscando trabajo, el paro registrado es de 3.128.963 personas.

Esas diferencias no dejan de aumentar. La relación en 2010, es de 4.696.600 a 4.100.073. En 2011, de 5.273.600 a 4.422.359. Y en 2012, es de 5.965.400 a 4.848.723.

Percepciones personales

Esas diferencias pueden llevar a una interpretación. Los ciclos económicos influyen en las percepciones de las personas. Y, en momentos de crisis, puede haber más ciudadanos que desearían trabajar. O que, al ser preguntados, se muestren deseosos de trabajar. En un momento de bonanza, la percepción puede ser distinta.

Es decir, cuando la crisis se agrava, puede haber más ciudadanos que quieran trabajar, porque, realmente, lo necesitan para llevar ingresos a los hogares.

En cualquier caso, los datos muestran, desde las series de los años 90 hasta ahora, esa tónica: aumentan las cifras de la EPA en momentos de crisis o de recesión económica. Y disminuyen las cifras, siempre en comparación al paro registrado, cuando hay bonanza económica.
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