Sabadell espera recibir hoy las llaves de la CAM

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PROCESO DE SUBASTA

Jaume Guardiola y Josep Oliu

01 de diciembre de 2011 (19:35 CET)

Si no hay sorpresas de última hora, el Banco de España adjudicará este viernes la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) a Banc Sabadell, el único postor formal en el proceso abierto. La Comisión Ejecutiva del supervisor analizará la propuesta de la entidad que preside Josep Oliu, las aclaraciones y las mejoras que ha realizado el ofertante y su coste para el erario público antes de dar vía libre a la venta.

A lo largo de esta semana el calendario de reuniones entre el aspirante y el vendedor ha sido intenso y se ha centrado en las garantías de liquidez y solvencia de la nueva entidad Sabadell-CAM y las necesidades de recursos públicos que acarrea la propuesta, según fuentes solventes.

El Banco de España ofreció un esquema de protección de activos dañados a todos los postores en el proceso. El agujero de la CAM, sin contar el crédito promotor, ronda los 6.000 millones, y la parte no cubierta por ese paraguas público ronda los 700 millones de euros que se pueden digerir contablemente en un plazo de diez años.

Más crítico que esta partida es la refinanciación de vencimientos de deuda de la CAM por valor de 16.000 millones en tres años. Aquí es de nuevo clave el papel del dinero público. El Frob facilitará líneas de descuento pero su capacidad de emisión de deuda está condicionada por los límites que se impongan al conjunto de la Administración.

Necesidad de recursos propios

Una de las incógnitas de la propuesta de Sabadell es cómo y cuándo va a obtener los recursos propios para apuntalar su solvencia una vez adquirida la entidad intervenida. Las necesidades de capital inherentes al activo que se asume rondan los 1.500 millones de euros.

Otro de los aspectos analizados en detalle ha sido el ajuste de plantilla propuesto por el Sabadell, que afecta sobre todo a los servicios centrales de la CAM en Alicante. Al igual que ha ocurrido en otras adquisiciones de la entidad vallesana, quedarán algunas dependencias y efectivos en las oficinas principales de la CAM pero habrá un considerable excedente que fuentes cercanas a la entidad alicantina cifran en unas 1.000 personas.

En el poco probable caso de que la CAM no fuera adjudicada al Sabadell, el Banco de España tendría como opciones trocear la entidad entre algunas de las entidades que presentaron candidatura no vinculante al proceso o dejar desierto el concurso. La primera tiene como principal pega que se pierden las economías de escala y las sinergias de una compra por una sola entidad. La clave radicaría en si el coste para el erario público será mayor en este escenario o en el de la compra por el Sabadell.

Tamaño

La segunda es una alternativa poco probable porque se enquistaría el proceso de saneamiento de una de las grandes entidades del país en un momento especialmente delicado para el sector financiero español y europeo y para el conjunto del país.

Desde un punto de vista interno, comprar la CAM ayudaría al Banco Sabadell a ganar tamaño y acercarse a Popular, su más directo competidor, que le desplazó recientemente de la última operación corporativa en la banca al hacerse con el Banco Pastor.
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