Narcís Serra (i) y Adolf Todó (2i) en el juicio por los sobresueldos de Catalunya Caixa. Los dos se escudan en que el Banco de España conocía los sueldos. / EFE/Enric Fontcuberta

Adolf Todó arma su defensa con el Banco de España como excusa

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Adolf Todó declara en el juicio por su sueldo en CatalunyaCaixa que los responsables del Banco de España solo le advirtieron de su plan de pensiones

Josep Maria Casas

Economía Digital

Narcís Serra (i) y Adolf Todó (2i) en el juicio por los sobresueldos de Catalunya Caixa. Los dos se escudan en que el Banco de España conocía los sueldos. / EFE/Enric Fontcuberta

Barcelona, 16 de octubre de 2018 (12:30 CET)

Adolf Todó recurrió este martes a los mismos argumentos que Narcís Serra para justificar el progresivo incremento de su salario cuando era el primer ejecutivo de CatalunyaCaixa.

En su declaración como acusado en la Audiencia de Barcelona por el caso de los sobresueldos, Todó insistió en que estaba convencido de la viabilidad de Caixa Catalunya y que el Banco de España (BDE) conocía el nivel salarial de la cúpula directiva de la entidad.

Tan sólo reconoció que en una reunión con Javier Aríztegui, subdirector del BDE hasta 2012, y Jerónimo Martínez Tello, cuando era director general de supervisión, estos le dijeron: “Mira Adolf, tu nivel salarial está en la mediana, es correcto, pero nos perece que tu políticas de pensiones y indemnizaciones están un poco altas y deberíamos acotarlas”. “Yo no pongo ningún problema”, aseguró.

Como declaró Serra ante el juez el pasado jueves, Todó afirmó este martes que su sueldo y el de su adjunto, Jaume Masana, se ajustaban a la “mediana” del sector financiero. Añadió que el BDE estaba al corriente de sus retribuciones.

“Tengo la absoluta seguridad de que el inspector del BDE que estaba ahí era consciente de la subida de sueldos”. “Nadie nos sugirió que tirásemos para atrás: si me hubiera insinuado”, lo habría frenado porque aseguró que “el Banco de España para mi era ley”.

Al inicio de su declaración, Todó recalcó que “no soy un kamizake” por abandonar en 2008 la saneada Caixa Manresa para dirigir Caixa Cataluña porque aseguró que estaba convencido de su viabilidad.

Insistió en que el BDE también lo estaba. Recordó que aprobó el plan de integración de Caixa Catalunya con las de Manresa y Tarragona en un día porque les había acompañado en el proceso.

Duelo con el fiscal Fernando Maldonado

Las discrepancias con el fiscal Fernando Maldonado se sucedieron. Cuando este le recordó un informe del BDE que estimó las “pérdidas” de la entidad entre 2009-2015 en más de 3.000 millones de euros. Todó contestó que “no son pérdidas sino saneamientos”.

Cuando el fiscal recordó que en otro informe los inspectores alertaron de las “vulnerabilidades”, Todó insistió en que “El Banco de España creía en la solvencia de CatalunyaCaixa porque tenía la capacidad de resolver la entidad como hizo con la Caja Castilla-La Mancha”.

El acusado soslayó en todo momento que los incrementos salariales se sucedieron cuando la entidad que dirigía se encaminaba al naufragio.

Cuando el fiscal le reprochó que incrementara incluso el importe de las dietas pese a la situación económica, Todó indicó que aumentaron las dietas con motivo de la integración porque entonces las cobraba de las tres entidades que confluyeron en CatalunyaCaixa.

El fiscal y el acusado polemizaron sobre su voto en los consejos de administración y reuniones de la comisión retributiva en los que se acordó el aumento.

Pese a su declaración en la fase de instrucción, Todó manifestó lo contrario este martes. Aseguró que se ausentó y que, por lo tanto, no votó a favor ni se abstuvo porque no estaba presente.

Las acusaciones del fiscal

La fiscalía atribuye a Todó dos delitos de administración desleal por los que le pide una pena de cuatro años de cárcel. También reclama a los 41 acusados en esta causa una indemnización mínima de 2,56 millones de euros.

Todó ocupó la dirección general de Caixa Catalunya de febrero de 2008 hasta el 1 de julio de 2010, cuando esta entidad se fusionó con las cajas de Manresa y Tarragona para constituir la nueva Catalunya Caixa.

Entonces Todó ascendió a la presidencia. En septiembre de 2011, CataluñaCaixa fue nacionalizada al recibir 1.718 millones de euros del FROB (un año antes ya había recibido otros 1.250 millones).                                            

De Guindos recortó el sueldo a Todó

CatalunyaCaixa se transformó en CatalunyaBanc a finales de 2011 por exigencias del proceso de reestructuración bancaria. Pese a ser un banco nacionalizado, Todó se mantuvo en la presidencia.

El entonces ministro de economía Luis de Guindos recortó a Todó el sueldo a 300.000 euros anuales (equivalentes a un 20% de lo que percibía hasta entonces) por tratarse de una entidad salvada con fondos públicos. El FROB le cesó el junio de 2013.

El Estado perdió más de 11.800 millones en el saneamiento de CatalunyaBanc. El BBVA se adjudicó finalmente la entidad a precio de saldo en subasta pública.

Todó recibió al inicio una retribución fija anual de 600.000 euros, que luego se aumentó. Además tenía derecho a una retribución variable del 35% del total condicionada al cumplimiento de objetivos.

La prejubilación de Todó

Su cláusula de prejubilación establece que, de los 60 años a los 67, cobraría una renta mensual del 90% de su sueldo. A partir de entonces recibiría una renta vitalicia que equivaldría al 80% de lo percibido los 12 meses anteriores.

Otra cláusula establecía que, si moría, su hija recibiría el 50% de la pensión de su padre. Ingresó más de 4 millones de euros entre 2008 y 2012 sin contar las aportaciones a su plan de pensiones.

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