La guerra de poder en Inditex: Ignacio Fernández y Miguel Díaz emergen como tándem tras la salida de Beatriz Padín
Por debajo de Marta Ortega y Óscar García Maceiras, presidenta y consejero delegado, ha ido tomando forma otra dupla que ahora asoma con claridad, la conformada por el director general corporativo de Inditex y el director de operaciones de Zara, depositarios de cada vez mayor poder ejecutivo en Arteixo y a los que suele recurrir Amancio Ortega
Vista exterior de las instalaciones de Inditex en Arteixo
El último gran movimiento en la cúpula de Inditex no estaba tanto en el quién como en el cuándo. Apenas dos días después de la junta general de accionistas, envuelta en pompa y oropel. En Arteixo, la calma es poder, como le sucede al seleccionador español Luis de la Fuente. La salida de Beatriz Padín consumada este viernes, que retumbaba por los pasillos de la compañía desde hace un año cada vez que tocaba hablar de cambios inminentes, cierra una etapa que en realidad comenzó en noviembre de 2021, con la marcha de Pablo Isla y su ascenso a un comité de dirección de nueva creación.
Y con la salida de Bea Padín, que lo ha sido casi todo a la sombra de la familia de Amancio Ortega, desde sus inicios como modelo de patronaje, también se va, o en cierta medida afloja, una forma de entender y ejecutar una cultura muy de Inditex, la de tensionar equipos y ejecutivos para sacar su máximo rendimiento. También representa un movimiento casi natural en ese proceso de sucesión en vida que activó el fundador hace ahora cinco años, cuando Marta accedió a la presidencia no ejecutiva. El timing no escrito establecía un relevo generacional también para los directivos, pese a ese comité conformado inicialmente por el núcleo duro de Amancio Ortega, que ya era veterano. Una operación que ha ido marcando los hitos por relevos internos.
La sucesión de la cúpula
Como la lluvia fina, que parece que no moja pero empapa, la salida de pesos pesados en el gigante textil ha sido una constante desde entonces. Carlos Crespo no encontró su lugar tras haber sido CEO con Pablo Isla y fue de los primeros. Después vendrían Pablo del Bado, a quien no acompañaron ni los números, ni las formas, ni los apoyos de su equipo en su etapa final al frente de Pull & Bear; Begoña Costas, directora de Zara Kids, por jubilación; Marcos López García, director de Mercado de Capitales desde 1999, en los tiempos de José María Castellano, o perfiles imprescindibles para entender la historia de Inditex como Carlos Mato o José Arnau, que se fue de Pontegadea pero en realidad se ha quedado muy cerca de la familia Ortega-Pérez Marcote.
Y en todo este tiempo, por debajo de ese tándem conformado por Marta Ortega y Óscar García Maceiras, presidenta y consejero delegado, ha ido tomando forma otra dupla que ahora emerge con claridad tras la salida de Beatriz Padín. Y es la conformada por un todopoderoso Ignacio Fernández, más cercano que nunca a Ortega y desde el año pasado director general corporativo con responsabilidad sobre las direcciones de Finanzas, Sostenibilidad, Logística, Transporte e Infraestructuras, y Miguel Díaz Miranda, director financiero y de operaciones de Zara y en Arteixo desde 1990. El poder ejecutivo reside realmente en ellos, según apuntan diversas fuentes de la compañía.
La fuerza de los números
La guerra de dos mundos que representó la marcha de Isla, cuando aquellos que creían en las colecciones y mimaban el producto, con las cadenas y sus directores al frente, entraron en conflicto y se impusieron a la cultura corporativa de los márgenes, los costes y la bolsa, semeja ahora dar la vuelta y son los hombres de gris, los financieros, quienes vuelven a asomar y muestran un camino del que nunca ha apartado su mirada Amancio Ortega desde el consejo de administración.
Para entender los movimientos en Inditex hay que seguir la pista del dinero, como recomendaba en el caso Watergate la fuente que tenían los jóvenes periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein. Mejor dicho, la pista que dan los números. En su día, la marcha de Eva Cárdenas de Zara Home respondió en gran medida a que el modelo no podía seguir el ritmo de Inditex. Nunca se pudo comprobar en sus cuentas, ya que tras la salida de la pareja de Núñez Feijóo, en octubre de 2018, el equipo de Isla optó por integrar los números de la cadena en Zara, su hermana mayor, diluirla en los resultados y a correr. La resistencia de Pablo del Bado desde Pull & Bear llegó al límite cuando la cadena, motor de beneficios, comenzó a dar muestras de debilidad. Son dos ejemplos.
Un adiós de un año
Y son diversas fuentes las que apuntan a que actualmente Zara Basic (una de las tres áreas que conforman Zara Mujer), hasta ahora dirigida por Alfredo Ferro Varale, precisamente el sustituto de Padín, muestra rendimientos en algunos aspectos por encima de su matriz. Los números, en Arteixo, suelen dar y quitar razones. Y argumentos.
Bea Padín no llega a los sesenta años, deja a su marido, Fran Galán, en Arteixo, vinculado al área de tecnología en las tiendas. De acuerdo con las fuentes consultadas, la directora de Mujer de Zara llevaría más de un año negociando una salida ordenada. Y a buen seguro que también millonaria, como la de otros tantos ejecutivos que han abandonado Inditex en los últimos años.