Naturgy multiplica sus proyectos en Galicia y apuesta ahora por una batería para potenciar sus hidroélectricas
La energética, con hasta cinco propuestas en estudio de centrales de bombeo, una de ella con Iberdrola, proyecta también un sistema de almacenamiento energético mediante baterías que se integrará con la central hidroeléctrica de Salas, en Ourense
Francisco Reynés, presidente de Naturgy, al lado de una imagen de archivo de unas las centrales hidroeléctricas de Naturgy en Galicia. Fotos archivo: Europa Press
Naturgy redobla su interés por Galicia como gran almacén energético dentro del Estado. Tan sólo unos días después de que trascendiese que el grupo presidido por Francisco Reynés explora la puesta en marcha de la una central hidroeléctrica de bombeo junto con Iberdrola en Parada de Sil, en una alianza inédita hasta el momento, el portal de trámites ambientales del Ministerio para la Transición Ecológica desvela otro nuevo proyecto, también en Ourense. A través de la filial Naturgy Generación, plantea la instalación de un sistema de almacenamiento energético mediante baterías que potenciará la producción de la central hidroeléctrica que tiene en Salas.
Los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) funcionan almacenando electricidad en periodos de baja demanda o cuando hay un exceso de producción y liberándola cuando la demanda es alta o en caso de interrupciones en el suministro eléctrico. La carga de las mismas puede provenir tanto de la propia red eléctrica como de instalaciones de energía renovable.
El ‘boom’ de las baterías de almacenamiento
En el nuevo proyecto, Naturgy pretende desarrollar un modelo de almacenamiento HIB BESS (por su siglas en inglés Hybrid Battery Energy Storage System), una instalación de almacenamiento energético mediante baterías diseñado para su hibridación con plantas de energía renovable. En este caso, con una hidroeléctrica.
Según fuentes del grupo energético consultadas por Economía Digital Galicia se trata de un proyecto “que se encuentra en una fase muy inicial de desarrollo y tramitación administrativa, por lo que todavía deberá superar distintas autorizaciones necesarias antes de avanzar hacia su construcción”.
Sin aportar, de momento, datos sobre la inversión que llevaría aparejada una obra de este tipo, desde Naturgy indican que este sistema “permitirá almacenar energía y ponerla a disposición de la red cuando sea necesaria, contribuyendo a aportar mayor flexibilidad y estabilidad al sistema eléctrico y facilitando la integración de nuevas energías renovables”.
La energética indica como aspecto destacado del proyecto que aprovechará el punto de conexión a la red y parte de las infraestructuras existentes de la central hidroeléctrica de Salas, por lo que se evitará tener que solicitar una nueva conexión a la red. Además, la instalación de baterías se llevaría a cabo en una parcela que ya es propiedad de la eléctrica.
Con esta iniciativa, indica, “Naturgy refuerza su apuesta por el almacenamiento energético como elemento clave para avanzar en la transición energética, al tiempo que mantiene su compromiso con el desarrollo de proyectos renovables en municipios en los que cuenta con una larga trayectoria de colaboración, como Muíños”.
El interés por los embalses gallegos
Naturgy ya intentó en el pasado potenciar la generación eléctrica en la zona, con un proyecto para construir una central reversible (también denominada de bombeo) que uniría los embalses de Salas y Conchas.
La principal característica de las megabaterías de bombeo con respecto a las hidráulicas convencionales es que unen dos masas de agua a distinta altura. En las horas valle, en las que existe menor consumo eléctrico, la energía se usa para elevar el agua del depósito inferior al superior para que, una vez que se alcance el pico de demanda, el caudal se mueva, de nuevo, generando energía eléctrica.
La central de bombeo proyectada por Naturgy alcanzaría los 380 megavatios de potencia y manejaba un presupuesto de 500 millones de euros. Sin embargo, ese proyecto quedó en un cajón en 2023, al ser denegado por el Ministerio para la Transición Ecológica, que entonces indicó que el grupo no había aceptado parte de las condiciones impuestas. Uno de los escollos radicaba en el periodo concesional ofrecido, que era considerado demasiado corto para la fuerte inversión que llevaba aparejada.
La ampliación de los periodos concesionales, de hecho, es una de las reivindicaciones habituales de las energéticas a la hora de proponer la construcción de estas nueva megabaterías, que han experimentado su particular boom de proyectos al calor de las ayudas por descarbonización y, a mayores, por la revalorización que han experimentado tras el episodio del apagón peninsular el pasado año.
Proyectos millonarios en estudio
El nuevo proyecto de almacenamiento por baterías en Salas evidencia la apuesta de Naturgy por Galicia como territorio de generación eléctrica. Además de este, que se conozca, la compañía también acaba de solicitar a la Conferación Hidrográfica del Miño-Sil, por medio de una sociedad conjunta con Iberdrola, una concesión para aprovechar hasta 75.000 litros por segundo de caudal de los ríos Sil y Edrada, en el municipio ourensano de Parada de Sil. El objetivo aquí es que abastezca una central hidroeléctrica de bombeo.
Ambas compañías han indicado que se trata de un proyecto que está en un estadio de tramitación muy inicial y que su puesta en marcha, también en este caso, dependerá de que la futura central cuenta con un amplio periodo de concesión que compense los altos desembolsos de la infraestructura y que, finalmente, el Gobierno articule el anunciado mecanismo de pagos por capacidad, un sistema que beneficiará especialmente a este tipo de renovables.
Al margen del proyecto con Iberdrola, Naturgy también tiene sobre su mesa otros proyectos de bombeo en Galicia. Uno en Filgueira, en fase de trámite concesional, en este caso, con la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, y que propone aprovechar para una de las balsas del proyecto el actual embalse de Frieira.
Otro en Lugo, el Belesar III, que uniría los embalses de Belesar y Peares, en Chantada, y un tercero en Ourense, con una central vinculada al embalse de Albarellos, entre los concellos de Avión, Carballeda de Avia y Leiro.
Además, la energética habría entrado en pugna con Tasga y Capital Energy por los permisos concesionales para levantar otra megabatería de bombeo que aprovecharía el caudal del Tambre y que utilizaría como depósito inferior el embalse de Barrié de la Maza, explotado ya por Naturgy desde su puesta en funcionamiento.