San José, Copasa y Ramírez ganan a ACS y Acciona en la vivienda pública gallega con más de 100 millones en obras en 2026
Las constructoras gallegas se llevan los tres mayores contratos licitados por el Gobierno gallego en su objetivo de duplicar el parque público residencial
José Luis Suárez, presidente de Copasa, y Jacinto Rey, presidente de Grupo San José
El plan de la Xunta para construir 4.000 viviendas hasta 2028 y duplicar el parque público residencial ha atraído a algunas de las grandes constructoras españolas. Ferrovial, OHLA o Copcisa han competido en las licitaciones impulsadas por el IGVS y Vipugal –la nueva empresa pública de vivienda que absorbió los suelos residenciales de Xestur— al igual que Acciona y la ACS de Florentino Pérez, las más perseverantes a la hora de presentarse a concursos. Sin embargo, están siendo las constructoras gallegas las que se están llevando el trozo más grande del pastel. Prueba de ello es que los tres mayores contratos de vivienda pública licitados por el departamento que dirige María Martínez Allegue han acabado en manos de San José, Copasa y Ramírez, la empresa pontevedresa que va camino de los 100 millones adjudicados desde que Alfonso Rueda puso en marcha su particular plan vive.
Como sucedió el año pasado, las grandes constructoras estatales no han ‘pescado’ demasiado en lo que va de 2026. Los contratos más destacados hasta ahora se los llevaron Acciona, con 7,6 millones para levantar 49 viviendas en O Bertón (Ferrol), y Ferrovial, con una obra de 6,9 millones para construir 43 viviendas en San Paio de Navia, el gran desarrollo residencial del área de Vigo. En comparación, San José, Copasa y Ramírez lograron adjudicarse en lo que va de año algo más de 130 millones en obras.
Los tres grandes contratos
La clave para conseguirlos estuvo en tres grandes licitaciones de Vipugal y del IGVS. La más voluminosa se la llevó San José, que ganó el concurso para construir un edificio de 47,9 millones que albergará 264 nuevos hogares de promoción pública en el barrio coruñés de Xuxán. El grupo de Jacinto Rey, bregado en la vivienda pública de Madrid, tardó en cantar bingo en Galicia, pero en 2026 ha conseguido tres adjudicaciones. Además del edificio de A Coruña, la mayor constructora gallega consiguió un contrato de 9,5 millones en el barrio pontevedrés de Valdecorvos y otro de 6,3 millones en Sanxenxo.
Ramírez, por su parte, se adjudicó por 33 millones un edificio para 172 viviendas públicas en San Paio de Navia, el segundo mayor contrato de los licitados por la Xunta en esta materia. La empresa pontevedresa está siendo una de las grandes protagonistas en la ciudad olívica, donde logró otra obra de 14,7 millones este año y dos más en 2025, una de 8 millones y otra de 13,1 millones para urbanizar parcelas en alianza con Dragados, la filial de ACS. El grupo de Florentino Pérez está presentándose a los concursos con esta filial y con Vías y Construcciones, pero no está siendo capaz de imponerse casi nunca en los procesos de contratación.
Copasa ganó el tercer mayor contrato de los licitados por la Xunta, al conseguir un edificio de 152 viviendas en Garabolos (Lugo) por 24,5 millones. El grupo ouresano también tuvo premio en San Paio de Navia, al hacerse con dos edificios para 78 nuevos hogares por 14 millones. En conjunto, las obras encargadas a San José, Copasa y Ramírez alcanzan los 136 millones.
Las otras constructoras gallegas
La Xunta presupuestó para este ejercicio 350 millones políticas de vivienda, de los que 163 millones estaban previstos para la construcción de nuevos hogares. Actualmente, según los datos difundidos por el Gobierno gallego, hay 927 viviendas públicas en diversas fases de ejecución, repartidas en 524 obras.
En este caldo de cultivo, llamado a compensar un decenio de desidia en esta área y a paliar el elevado coste del alquiler, otras constructoras gallegas han encontrado fortuna. En lo que va de curso han conseguido contratos relevantes Civis Global, para hacer 70 viviendas en Garabolos por 12,1 millones; Citanias, para construir 41 en San Paio de Navia por 8,2 millones; y XAC y Ogmios, que en el mismo desarrollo residencial de Vigo lograron contratos de 10 y 5 millones, respectivamente.