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El capitán del Villa de Pitanxo y el director de flota de Grupo Nores se presentan ante la Audiencia Nacional
El administrador de la armadora, José Antonio Nores Rodríguez, no acudió a recoger la notificación de juicio alegando problemas médicos
Homenaje en Marín a los 21 fallecidos en el hundimiento del barco pesquero Villa de Pitanxo en aguas de Terranova en febrero de 2022. Foto: Gustavo de la Paz / Europa Press
Dos de los acusados por el naufragio del Villa de Pitanxo en febrero de 2022 en aguas de Terranova (Canadá), en el que murieron 21 tripulantes, han acudido a la Audiencia Nacional este miércoles para recoger en mano el auto de apertura del juicio oral. Según fuentes del caso, el capitán de la embarcación, Juan Padín, y uno de los máximos responsables de la armadora, el director de flota José Antonio Nores Ortega, han comparecido personalmente ante el magistrado Ismael Moreno.
José Antonio Nores Rodríguez, el administrador de Grupo Pesquerías Nores, no se ha presentado alegando un problema médico, según las mismas fuentes. Esta diligencia tiene lugar después de que ninguno de los tres acusados se presentara en la primera fecha acordada para ello el pasado miércoles.
El juez Moreno acordó enviar a juicio a Padín y a los Nores, padre e hijo, por presuntos delitos de homicidio por imprudencia grave y de lesiones imprudentes en concurso ideal con otro contra los derechos de los trabajadores. En el auto citaba este martes a los tres acusados.
El juez, además, requirió a los tres acusados para que depositasen 44 millones de euros como fianza para garantizar las responsabilidades pecuniarias que se les pudieran imponer. También reclamó a la responsable civil subsidiaria, Pesquerías Nores, que prestase la misma cantidad de forma solidaria con los tres acusados, así como a la responsable civil, la seguradora British Marine Luxembourg, según el auto de apertura de juicio oral.
La Fiscalía pide nueve años de cárcel
La Fiscalía reclama nueve años de cárcel para los tres acusados por 21 presuntos delitos de homicidio por imprudencia grave y uno contra los derechos de los trabajadores, así como la inhabilitación por un periodo de 13 años para la profesión de patrón de barco para Padín y otros 13 años de inhabilitación para administrar o dirigir empresas dedicadas a la pesca para ambos directivos de la armadora.
Moreno apuntó en otra resolución que el barco se hundió, entre otras causas, por la sobrecarga no controlada, así como por la falta de medidas de precaución ante la posibilidad de realizar una virada en condiciones meteorológicas muy adversas o la decisión del capitán de continuar el giro con mal tiempo, en lugar de tomar otras posibles alternativas más seguras.
El magistrado señaló que el barco no estaba autorizado para navegar en zonas de formación de hielo y que sus tripulantes no tenían formación sobre los riesgos de hipotermia y tampoco estaban familiarizados con los medios de salvamento, los procedimientos de abandono y los riesgos específicos de navegación en aguas frías. Asimismo, indicó que el capitán dio la orden de abandonar el buque demasiado tarde, cuando «las posibilidades de salvarse eran muy reducidas», al no ser este consciente de la gravedad de la situación.