Claudio Giráldez, entrenador del Celta, da el salto al ladrillo con dos sociedades
Claudio Giráldez ha constituido las empresas Cluarsa Holding y Gave Inversiones 25 en su O Porriño natal para canalizar sus inversiones al margen del fútbol
Claudio Giráldez, en la rueda de prensa previa a un partido de UEFA Europa League / RC Celta
Claudio Giráldez mueve ficha más allá de los banquillos. El entrenador gallego, artífice del regreso del Real Club Celta de Vigo a competición europea, ha impulsado su segunda empresa desde su O Porriño natal.
El técnico de 38 años ha constituido la sociedad Cluarsa Holding SL. Su puesta en marcha data del pasado 19 de junio, tal y como recoge el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme). Dotada con un capital social de 3.000 euros, la firma tiene como administradores solidarios a Claudio Giráldez y a su socio Raúl Yáñez Alonso.
Cluarsa Holding SL tiene como objeto social «la adquisición, compra, tenencia, disfrute, administración, explotación, enajenación y venta, de forma total o parcial, de toda clase de bienes inmuebles, ya sean de naturaleza rústica o urbana, incluyendo terrenos, solares, edificaciones residenciales, comerciales, de oficinas, hoteleras e industriales».
Esta empresa recientemente constituida comparte domicilio social con Gave Inversiones 25 SL. En esta última, Claudio Giráldez asume el control total como administrador y socio único desde el pasado mes de febrero.
Con Gave Inversiones 25 SL, Giráldez consumó su aterrizaje en el ámbito empresarial y lo hizo, al igual que en Cluarsa Holding, dotándola de un capital social de 3.000 euros. En este caso, el objeto social gira en torno a la «tenencia de activos (acciones o participaciones) de otras sociedades filiales, con el fin de poseer una participación dominante y/o influir en la gestión de las mismas, así como, aun no teniendo una posición dominante, gestionar la tenencia de la participada de forma activa, influyendo en su órgano de administración».
La etapa de Claudio Giráldez en el Celta
De esta manera, Claudio Giráldez da forma a sus inversiones más allá del fútbol mientras se asienta como uno de los entrenadores más cotizados de la Liga EA Sports. El técnico porriñés aterrizó en el banquillo del Real Club Celta de Vigo en marzo de 2024 con la misión de evitar el descenso.
Por aquel entonces, el conjunto celeste se encontraba dos puntos por encima del descenso a falta de diez jornadas para el cierre del campeonato. Tras conseguir 17 puntos, el Celta de Vigo finalizó en décimo tercera posición y asentó las bases para un proyecto que cristalizaría en la clasificación a la Europa League tanto en la campaña 2024-25 (fue séptimo) como en la 2025-26 (sexto).
Giráldez, que en su carrera como jugador pasó por las canteras del Real Madrid y el Atlético de Madrid, llegó al banquillo del Celta tras hacer valer sus éxitos con el equipo juvenil de División de Honor y con un Celta Fortuna al que llevó a los playoff en la temporada 2022-23.
En apenas dos años en el banquillo del Celta de Vigo, Claudio Giráldez ha logrado instalar al club en zona europea durante dos temporadas seguidas, algo que no ocurría desde principios de siglo. Y es que el conjunto olívico disputó la Copa de la UEFA (la antigua Europa League) en las campañas 1971-72, 1998-99, 1999-2000, 2000-2001 (accedió vía Copa Intertoto), 2001-2002, 2002-2003 para, en la 2003-04, llegar a los octavos de final de la Champions League.
Estos resultados reforzaron el interés del club por renovar su contrato. Tras meses de conversaciones, ambas partes alcanzaron un acuerdo el pasado mes de abril tras firmar un vínculo que une sus caminos hasta junio de 2028. En el comunicado en el que se hacía oficial el anuncio, el Celta destacaba que en esta etapa con Claudio Giráldez «el primer equipo ha crecido hasta asentarse en posiciones destacadas de La Liga, con un regreso de competiciones europeas, donde ha vuelto a competir con personalidad hasta, por el momento, llegar a cuartos de final de UEFA Europa League«.
«Esta evolución ha ido de la mano de una identidad clara y de una apuesta firme por A Madroa, con un protagonismo destacado de jugadores formados en la cantera, en un modelo de club compartido también desde el banquillo, con un cuerpo técnico de la casa, cuyos integrantes también renuevan en su totalidad«, recalcaban sobre un Giráldez que ahora busca cosechar estos mismos resultados fuera de los terrenos de juego.