Los coches híbridos llegan donde nunca antes

El desarrollo de tecnología puntera y los modelos 'enchufables' dotan a estos vehículos de una autonomía eléctrica por encima de los 50 kilómetros

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Las carreteras del mundo están cambiando, incluidas las españolas. El auge de los vehículos eléctricos y de sus primos hermanos, los híbridos, amenaza con dar un vuelco a la industria del motor. Hasta hace poco, la principal pega que sobrevolaba este sector era la baja autonomía de sus coches. Lo que unido a la escasez de puntos de recarga limitaba en gran medida su expansión entre el gran público.

En los últimos meses, el panorama ha cambiado. Conscientes de los puntos débiles de este tipo de vehículos –habitualmente con un elevado precio en el mercado–, los fabricantes han implementado soluciones que permiten recorrer grandes distancias sin tener que preocuparse demasiado del estado de la batería. Incluso fuera de la ciudad, el terreno al que supuestamente estaban destinados estos coches.

Combinación de energías

Para los no iniciados y en pocas palabras, los híbridos funcionan gracias a la combinación de dos o más motores. Al motor de diésel o gasolina se une otro eléctrico, alimentado gracias a las desaceleraciones y los excedentes de potencia del vehículo o, en el caso de los enchufables, a partir también de una corriente externa.

Los conductores que realmente deseen reducir el consumo y las emisiones de su coche, este último modelo marca claramente distancias sobre el resto de sistemas verdes en el mercado.

Mayor autonomía

Mientras que los automóviles híbridos –sin toma externa—cuentan con una autonomía eléctrica por debajo de los 5 kilómetros, los enchufables alcanzan distancias por encima de los 25 kilómetros, llegando a superar en algunos casos los 50.

Aunque es verdad que el mayor tamaño de la batería también aumenta el peso del vehículo, esto permite utilizarlo, por ejemplo durante la semana y de camino al trabajo, exclusivamente bajo la modalidad eléctrica. En cambio, para los desplazamientos más largos de fin de semana resulta más idóneo combinar ambos sistemas.

Sistema inteligente de conducción

Para alegría de los conductores, algunas marcas ya integran en sus versiones más recientes un sistema de gestión inteligente en la conducción que selecciona automáticamente cuál se adapta mejor al terreno y sus características.

Vehículos como el Audi Q7 e-tron quattro y el Mitsubishi Outlander PHEV 2016 incorporan este sistema, que facilita sacar el máximo provecho a la alta autonomía eléctrica de ambos modelos (56 y 52 kilómetros, respectivamente).

Reducción del consumo

Otra diferencia destacable de los modelos más recientes es el bajo consumo de combustible en vehículos que no siempre destacan por su ligereza. Aun así, aquí el mercado muestra sustanciales diferencias. Mientras que el mencionado híbrido del Q7 promete un consumo por debajo de los dos litros cada 100 kilómetros, coches como el BMW X5 xDrive 40 alcanzan un consumo estimado de entre 3,3 y 3,4 litros.

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