El primer año de Ferroglobe sin Villar Mir: recorte de ventas en España y frenazo en Sabón y sus minas gallegas
La dueña de Ferroatlántica reconoce parones de actividad en su planta de Arteixo en 2025 y un recorte de producción del 23,4% en sus cuatro yacimientos de cuarzo en suelo gallego
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el vicepresidente primero, Francisco Conde, en la fábrica de Ferroatlántica en Sabón junto a Javier López Madrid, yerno de Villar Mir y primer ejecutivo de Ferroglobe
Cara y cruz para Ferroglobe en Galicia. La matriz de Ferroatlántica da cuenta en su memoria anual del frenazo en la actividad tanto de su planta de Sabón como de sus cuatro minas de cuarzo, pero también pone de relieve su inversión clave para levantar una fábrica con capacidad para producir hasta 14.000 toneladas anuales de carbón vegetal.
«Iniciamos una paralización adicional de la producción a finales de 2025 en nuestra planta de Sabón. La reducción de la actividad se gestionará mediante vacaciones planificadas, actividades de mantenimiento y formación, sin que se prevean suspensiones temporales de empleo [ERTEs] en 2026″, explica la compañía en las cuentas anuales que ha remitido a la SEC, el regulador de la bolsa de Estados Unidos.
En este sentido, la firma justifica su descenso de 9,01 millones de euros en sus gastos de personal (bajan un 13,7%, hasta situarse en 56,9 millones de euros) tanto por la «menor remuneración variable en Francia como consecuencia de un peor desempeño de la empresa», así como por «la reducción de los costes de personal en la planta de Sabón, reflejando menores niveles de producción».
Ferroglobe ha pasado de contar con 590 empleados en toda España en 2024 a cerrar 2025 con 549 trabajadores en plantilla. Dinámica similar ha seguido en Norteamérica, en donde ha bajado de 883 a 867, en Francia (de 876 a 820) o en Sudáfrica (de 431 a 256). Es por ello que Ferroglobe ha bajado de la barrera de los 3.000 empleados en todo el mundo al registrar un descenso de 3.283 a 2.920 en el último año.
Parón minero
Ferroglobe consumó su regreso a números rojos en 2025 tras cuatro años consecutivos en zona de beneficios. La empresa con plantas en Sabón, Boo (Cantabria) y Monzón (Aragón) cerró el año con unas pérdidas por valor de 170,7 millones de dólares (unos 143,4 millones de euros al cambio actual) tras registrar un recorte del 18,8% en su facturación, que se situó en los 1.121,9 millones de euros.
Esta caída de ventas se ha trasladado con el doble de intensidad al mercado español, en donde ha registrado un descenso del 38,2%, hasta los 91,2 millones de euros, y ha tenido impacto en su red de minas en Galicia. La compañía controla un total de cuatro yacimientos en la comunidad. Se trata de Serrabal (ubicada entre Vedra y Boqueixón), Sonia (Mañón), Esmeralda (Val do Dubra) y Coto Minero Conchitina (O Vicedo), que aportan casi un tercio de todo el cuarzo que Ferroglobe extrae cada año para nutrir a su red de fábricas de ferrosilicio y silicio metálico en todo el mundo.

Dos de ellas registraron una producción a la baja en 2025. Es el caso de Serrabal, la mayor de todas, que sufrió un recorte de 225.000 a 173.000 toneladas, y de Sonia (la segunda de mayor tamaño), que pasó de 116.000 a 74.000 toneladas. El aumento de producción en Esmeralda (de 6.000 a 14.000 toneladas) y Coto Minero Conchitina (de 15.000 a 16.000 toneladas) no fue suficiente para compensar un recorte total de 362.000 a 277.000 toneladas (un 23,4% menos) en el conjunto de la comunidad.
La producción de cuarzo y cuarcita también se movió a la baja en Sudáfrica, provocando una contracción total desde las 1,25 millones de toneladas registradas en 2024 hasta el millón en un 2025 que ha sido el primer año completo de la compañía desde el fallecimiento de su máximo accionista, el exministro Juan Miguel Villar Mir, que murió a los 92 años de edad en julio de 2024.
La inversión de Ferroglobe en Sabón
Pese a que su producción se ha movido a la baja, la matriz de Ferroatlántica mantiene su hoja de ruta con la inversión clave en Sabón. Y es que Ferroglobe destinará unos 28 millones de euros para la construcción de una planta de biocarbón con el cual podrá sustituir el carbón fósil, reduciendo así su huella ambiental.
«Solo una parte de esta inversión podrá financiarse mediante subvenciones gubernamentales u otro tipo de apoyo, como la subvención de 11,7 millones de euros (12,2 millones de dólares) obtenida en 2024 del Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España, en el marco del Proyecto Estratégico (PERTE) para la Descarbonización Industrial«, apunta la firma en su memoria anual.
En el documento, Ferroglobe subraya que una filial formalizó un préstamo de 18 millones de euros con Bankinter para financiar esta inversión con la que la compañía busca blindar el futuro del centro de trabajo de Sabón. «El préstamo se amortizará en un plazo de seis años, con aplazamiento de los pagos durante el primer año y devengará «un tipo de interés fijo del 3,2% durante el primer año y un tipo Euribor a 12 meses más un 1% durante los años siguientes», explica la firma.