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La Xunta reformará la atención primaria y activará un plan para controlar las bajas laborales
Rueda anuncia la creación de unidades especializadas para la atención y control de las bajas por dolencias musculoesqueléticas o de psiquiatría menor, "que son las frecuentes"
El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda (d), durante el Debate sobre el Estado de la Autonomía. Álvaro Ballesteros / Europa Press
La Xunta vuelve a intentar cuadrar el puzle de la atención primaria, donde lidia desde hace tiempo con protestas periódicas. Alfonso Rueda ha avanzado que este mismo semestre el Ejecutivo autonómico iniciará una «reforma integral» para adaptarla a la «Galicia actual». Esa actualización, según el dirigente gallego, implicará liberar a los médicos de tareas burocráticas y alcanzar agendas que no superen los 30 pacientes por jornada ordinaria.
Para lograr estas metas, la Xunta creará una unidad especial que centralizará los papeleos burocráticos sin valor médico y que «sobrecargan» a los profesionales. Del mismo modo, «aprovechando el impulso de esta descarga burocrática», se implantará un nuevo modelo de gestión de las agendas «dinámico, flexible y adaptado a las circunstancias de cada centro de salud» para que el médico le pueda dedicar más tiempo a cada paciente y que tengan «atención de máxima calidad».
Para coordinar esta nueva ordenación, la Xunta pondrá en marcha una Dirección Xeral de Atención Primaria que, a día de hoy, aún no existe en el Servizo Galego de Saúde (Sergas). Este órgano velará para que se cumplan las líneas maestras y se haga un «seguimiento constante» de las reformas a implantar», apuntó Rueda.
Control de bajas laborales
El presidente de la Xunta también avanzó que en las próximas semanas el Gobierno gallego presentará un programa que incluirá la creación de unidades especializadas para la atención y control de las bajas por dolencias musculoesqueléticas o de psiquiatría menor, «que son las frecuentes». Estas unidades servirán de apoyo a los médicos de Atención Primaria que gestionan las bajas. Además, se reforzará el papel de las mutuas en la revisión de las incapacidades temporales para que, cuando realice una propuesta de alta suficientemente justificada, la inspección sanitaria la ratifique.
Rueda ha señalado que, si existen dudas, la inspección citará al trabajador y, en lugar de que las mutuas tengan que solicitar, una por una, cada prueba o tratamiento al paciente, se tramitará una autorización global para hacer su labor más ágil y eficaz. El presidente ha dicho que este programa de abordaje de las bajadas laborales se dialogará con sindicatos y la patronal para su mejora, con el objetivo de que se ponga en marcha a la mayor brevedad. «Nuestro deber es que esté de baja quien realmente deba estarlo y que pueda volver a trabajar en cuanto esté en condiciones», ha afirmado.