Cristina Cerqueda, la diseñadora de alhajas de la alta sociedad

stop

One Vintage reedita joyas de estilo versallesco de más de medio siglo

'Boutique' One Vintage en la calle Borí i Fontestà de Barcelona

19 de enero de 2012 (09:40 CET)

Hace siete años nació esta empresa de la mano de Cristina Cerqueda. One Vintage es un concepto, más que una marca. Sólo apta para joyas de más de 50 años, Cerqueda busca alhajas antiguas para desmontarlas y volverlas a engarzar con un estilo muy propio.


Se trata de joyas de alta gama, pequeños tesoros que poseen un valor añadido por ser antigüedades. Se han hecho populares entre la alta sociedad española y la burguesía catalana. La empresa la gestiona ella y orgullosa admite que el ejercicio del pasado año superó el 40% de las ventas respecto al anterior.

Modernismo, 'art nouveau' y 'savoir fair'

Las piezas las consigue en anticuarios, ferias y atarazanas, viajando en sus ratos libres o con algún marchante que colabora con ella. Desde París hasta el sur pasando por Versalles, la joven encuentra piezas únicas listas para ser desmontadas en su taller. Las alhajas datan de 1890 a 1910, “Al principio pensaba que era casualidad mi fijación por esa época, ahora me doy cuenta que es mi predilección”, comenta la artista.


Cada diseño de One Vintage es único y se realiza un solo ejemplar. A veces de un collar crea una serie de piezas pero cada una con personalidad propia y distinta a las demás. Entre las piezas de museo que reedita hay relojes otomanos, brújulas eduardianas, tallajes de lalique antiguos, cristales de lámparas versallescas y piezas art decó.

Desde hace escasos días, el escaparate de One Vintage se jacta de mostrar un precioso collar de perlas australianas gigantes compradas en Mónaco. Este collar está a la venta por 85.000 euros y es uno de los más grandes y caros del mundo.


Ilusión y diversión

Cerqueda, hija del reconocido banquero andorrano y presidente de Andosins Capital, estudió gemología y es experta en gradación de diamante.

Si hay que definir de algún modo a la joven creadora, se puede decir que ante todo, ella se divierte. Conserva la ilusión de una niña pequeña con zapatos nuevos, y así lo demuestra con los bocetos que manda a taller. Dibujos de manos inocentes con comentarios a sus trabajadores en forma de smiles (caras sonrientes) y grandes signos exclamativos.


Detalle de las 'divertidas' anotaciones de la diseñadora junto a un collar austro húngaro de finales de S.XIX del cual ha creado una serie de sortijas

One Vintage

One Vintage empezó en las alturas de un piso situado en el barrio barcelonés de San Gervasi, donde las clientas pedían cita para poder asistir. Desde hace tres años, la boutique se encuentra en la calle Borí i Fontestà, una de las zonas más caras de Barcelona, cerca de espacios escogidos por Hermès o Louis Vuitton, en pleno corazón del barrio judío catalán.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad