El estoicismo de Fainé, Alemany y Valls con el Rey y el Govern

stop

El empresariado se muestra cauto con el Govern en la entrega del premio del Grup Godó

26 de septiembre de 2012 (19:27 CET)

Profesionalidad. No era el momento para buscar diferencias. El empresariado catalán vivió con profesionalidad y estoicismo el acto de entrega del premio organizado por el Grupo Gódo, que contó con la asistencia del Rey Juan Carlos en el Monasterio de Pedralbes.

Palabras de rigor, saludos, y cierta camaradería formal entre tres de los principales prohombres catalanes, Isidre Fainé, presidente de CaixaBank, Salvador Alemany, presidente de Abertis y Miquel Valls, presidente de la Cambra de Comerç.

Los tres mantuvieron un trato exquisito con el portavoz del Govern, Francesc Homs, después de la entrega del premio, que recibió este año el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, sin mencionar lo que acababa de suceder poco antes en el Parlament, el anuncio por parte del president Artur Mas de elecciones anticipadas para el 25-N, en las que el propio Mas se erigía en el líder de un proceso de autodeterminación.

Fainé estuvo amable y atento, según alguno de los asistentes, “encantador”, sugieren incluso, pero sin entrar en mayores disquisiciones sobre el futuro de Catalunya.

Mas, por su parte, mantuvo una gran frialdad con el Rey Juan Carlos, aunque prácticamente no pudieron dirigirse la palabra por el propio formato del acto.

Y esa frialdad fue muy evidente entre el Rey y otro de los asistentes, el president Jordi Pujol, algo que sí sorprendió entre los asistentes.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad