Ibervending reta a Nostrum con una marca propia

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La compañía, con un local en Barcelona, quiere extender su modelo de negocio con franquicias y tienda on line

09 de febrero de 2014 (10:31 CET)

La crisis ha sacado el tupper de las cocinas hasta las oficinas y algunas compañías han sabido sacar partido de la situación. Empresas que venden comida recién preparada a precios muy asequibles de uno, dos o tres euros el plato. Es el caso de la compañía Nostrum, que en los próximos meses podría tener a un duro competidor en el mercado catalán: Tant de bo. La marca es propiedad de Ibervending, el segundo grupo de vending de España.

La empresa de catering con sede en Sant Quirze del Vallès (Barcelona) ha abierto su primera tienda en Nou Barris, barrio situado en la capital catalana. Pero en los próximos meses espera poder extender el modelo de negocio con locales propios y franquicias. “Ojalá podamos abrir 50 establecimientos en le resto de España”. En este caso, la marca que se baraja podría denominarse Elplatolaabuela, según apunta el director comercial, Àlex Font.

Tienda on line

La idea es trasladar la cocina casera a la calle a un precio asequible. Pero la diferencia que ofrece Tant de bo es que, además de los platos preparados, dispone de una plancha para cocinar alimentos calientes. El primer día que se abrió la tienda en septiembre de 2013 vendió cerca de 200 platos. Hoy la cifra ronda los 400 menús diarios.

Aunque los promotores saben que Internet es una herramienta indispensable para crecer. Por ello, preparan la tienda on line, que en un principio sólo trabajaría con empresas y que, posteriormente, ofrecería servicio de catering a domicilio.

‘Vending’ para los trabajadores del ECI

Recientemente, Ibervending ha cerrado un contrato de larga duración con El Corte Inglés. El gigante español ha externalizado el servicio de catering de sus trabajadores y, por el momento, ha contratado a esta empresa de vending para que distribuya sus máquinas expendedoras en todos los centros catalanes.

El último en adaptar las áreas de descanso de sus trabajadores ha sido el centro comercial de Cornellà de Llobregat (Barcelona). El éxito con el que se ha acogido el servicio hace pensar a Font que se podrá exportar el modelo de negocio al resto de España.
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