Radiografía de la economía de EEUU: notable pendientes de la evolución de la inflación

La Administración Trump ha conseguido inversiones récord de muchos países y multinacionales

Estados Unidos continúa siendo de largo la mayor economía del mundo. Su PIB asciende a 30,77 billones de dólares, mientras que el de China es de 19,53 billones. Les siguen Alemania (4,92 billones), Japón (4,3), Reino Unido (3,93) y Francia (3,16). En 2025 el PIB de EEUU creció un 2,1%. En el primer trimestre de 2026 aumentó un 2,1% a tasa anualizada respecto al trimestre anterior y para el segundo la primera proyección es del 1,5%. El FMI prevé una cifra del 2,3% para 2026.

La salud del mercado de trabajo sostiene el consumo. En julio la tasa de paro descendió al 4,1%, lo cual equivale a pleno empleo. En enero era de 4,3%. Pero en julio se perdieron 23.000 empleos, y se revisaron a la baja los números para junio (-61.000) y mayo (-42.000). En lo que va de año se han generado 468.000 empleos, lo que comporta un promedio mensual de 66.857. El paro puede disminuir al mismo tiempo que se restan empleos porque también retrocede la tasa de participación laboral. Es el porcentaje de la población mayor de dieciséis años que está trabajando o busca empleo. No se incluye a las fuerzas armadas en dicho cómputo. En junio prosiguió su tendencia a la baja, situándose en el 61,5%. En enero era del 62,5% y en abril del año 2000 un 67,3%.

Lógicamente hay personas jubiladas o con cónyuges con altos ingresos que no necesitan trabajar. Tampoco lo desean hacer todos los estudiantes universitarios. Pero el descenso también se atribuye a factores como el desajuste entre habilidades y vacantes, envejecimiento de la población por la jubilación de la generación de los baby boomers, trabajadores desanimados y mayor permanencia en el sistema educativo, especialmente en el universitario.

Evolución de la inflación

Después de alcanzar un máximo de 9,1% en junio 2022, se logró rebajar la inflación gradualmente hasta el 2,4% a nivel interanual en enero y febrero. A raíz de la operación militar con Irán se dispararon los precios del petróleo, gasolina, diésel, fertilizantes y productos del sector petroquímico. El 28 de febrero el promedio nacional en EEUU de un galón (3,78 litros) de gasolina sin plomo de 95 octanos era de 2,98 dólares. Actualmente es de 4,1 dólares, un incremento del 37% pero menor que en abril y mayo. El IPC de abril (3,8%), mayo (4,2%), junio (3,5%) y julio (3,4%) muestran que la inflación está bastante contenida. Los más pesimistas anunciaban una espiral inflacionaria, especialmente cuando el barril de Brent llegó a 126 dólares y el de WTI a 110 dólares el 30 de abril. El 11 de agosto costaban 88 y 83 dólares, respectivamente. El barril de WTI para entrega en septiembre cotizaba a 82 dólares, cifra que responde a las expectativas de los analistas.

Prórroga de la reforma fiscal

La aprobación por parte del Congreso del One Big Beautiful Bill Act (OBBBA) el 3 de julio ha sido un acicate para la economía. Prorrogó la reforma fiscal adoptada en 2017 durante el primer mandado de Donald Trump. Se mantuvo el recorte del altísimo Impuesto de Sociedades del 35% al 21%. Se ofrecieron incentivos para la repatriación de beneficios de multinacionales estadounidenses que los tenían aparcados en otros países con menor fiscalidad. Se calcula que un billón se acogió a la amnistía fiscal. El OBBBA convirtió en permanentes los tipos de la reforma de 2017. También amplió la deducción por hijos, elevó la deducción general, eliminó los impuestos sobre las horas extra y las propinas y añadió deducciones para personas mayores y algunos préstamos para automóviles. El 70% de las declaraciones de renta a nivel federal tuvo derecho a reembolso, con un promedio de 3.462 dólares. Todos estos factores han fomentado el consumo.

Inversiones récord

La Administración Trump ha conseguido inversiones récord de muchos países y multinacionales. Arabia Saudita se ha comprometido a invertir 600.000 millones en infraestructura energética, centros de datos, TIC y minerales críticos antes de 2028. Emiratos Árabes Unidos 1,4 billones la próxima década en semiconductores, gas natural, infraestructura energética y centros de datos. Catar 1,2 billones en aviación, gas natural, infraestructura energética y tecnología. Japón 1 billón en IA, semiconductores y mayores ventas de gas natural licuado. TSMC desembolsará 100.000 para fabricar semiconductores y Samsung 37.000 millones en expansión y nuevas plantas para producción de semiconductores. Algunas de estos proyectos ya son operativos. La planta de TSMC en Phoenix produce semiconductores avanzados, la de Intel en Chandler (Arizona) procesadores punta, las de Samsung en Austin y Taylor (Texas) semiconductores para electrónica de consumo e IA y la de Micron en Manassas (Virginia) chips de memoria. Estas cinco fábricas emplean conjuntamente a 23.000 personas de manera directa y unas 55.000 indirectamente en construcción, logística, proveedores y servicios vinculados.

La aspiración de Trump de recuperar tejido industrial está teniendo éxito, especialmente para productos con mayor valor añadido y con tecnología avanzada. Muchas multinacionales han preferido crear nuevas plantas en EEUU que pagar los aranceles más altos aplicados por Trump a muchas importaciones.

Liderazgo de EEUU en IED y balanza comercial

EEUU lidera el mundo en atracción de inversión extranjera directa (IED). En 2025 los nuevos flujos de IED fueron de 232.200 millones, y el stock es de 5,86 billones. Europa aporta el 56% del stock de IED en la primera economía mundial, Canadá el 13%, Japón el 13% y China sólo el 1%. Siete de los diez mayores inversores son países europeos.

«Los que pronosticaron que la política comercial de Trump generaría hiperinflación y una recesión se han equivocado».

Se mantienen aranceles sobre dos tercios de las exportaciones de China. Fueron impuestos por Trump en su primer mandato y mantenidos por Joe Biden. Los gravámenes del 10% sobre las compras de la mayoría de países tampoco se han levantado. El acero y aluminio extranjero abona un 50% para entrar en EEUU. Los que pronosticaron que la política comercial de Trump generaría hiperinflación y una recesión se han equivocado. El Tesoro de EEUU ha recaudado 300.000 millones en aranceles desde enero de 2025. A pesar de todas las tasas vigentes, el déficit comercial en bienes registró un nuevo récord de 1,25 billones en 2025. Este año es de 298.000 entre enero y mayo para bienes y servicios. El superávit comercial de China con EEUU ha disminuido de 419.200 millones en 2018 a 202.000 en 2025. El de la UE, en cambio, alcanzó un récord de 232.000 millones en 2025.

La mayoría de acuerdos marco negociados por la Oficina del representante comercial (USTR), por una parte, y el Reino Unido, Corea del Sur, Japón, Filipinas, Vietnam, UE, India, Indonesia, Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Suiza, Camboya, Tailandia, Taiwán y Malasia desde abril de 2025 han sido ratificados o avanzan hacia dicho objetivo.

Déficit presupuestario y deuda pública

La reducción de impuestos y los presupuestos expansivos que acrecentaron el gasto en 275.000 millones elevaron el déficit público al 5,8% del PIB en 2025. La deuda nacional es de 39,5 billones. Esta situación es sostenible a medio plazo porque gran parte de la deuda (54%) está en manos de inversores privados, que son hogares, bancos, aseguradoras, fondos del mercado monetario y fondos de pensiones de EEUU. Otros países detentan el 30%, con Japón (4%), Reino Unido (3%) y China (2%) a la cabeza. El 16% restante es propiedad de la Reserva Federal, estados y condados.

El dólar no se ha resentido del conflicto con Irán ni el aumento del déficit y la deuda. En 2026 se ha apreciado un 2% frente al yen, 1% frente al dólar canadiense y se ha depreciado muy poco frente a la libra esterlina (1%), el euro (2%) y franco suizo (3%). Los más altos precios de los hidrocarburos impulsan al dólar al alza porque se pagan con dicha moneda y EEUU es el primer productor mundial de petróleo y gas natural.

OPAs e inversiones récord en IA

Los índices bursátiles están cerca de sus récords históricos. El S&P cerró el 11 de agosto en 7.728 puntos, cerca de su máximo de 7.736 el 4 de agosto. El Dow Jones se situó en 53.791 puntos, cerca de su máximo de 54.349 el 5 de agosto. El Nasdaq en 26.445. puntos también cotiza a poco de su récord de 27.093 puntos. Las enormes inversiones en inteligencia artificial (IA) y oferta pública inicial de empresas como SpaceX, Reformation, Csquare (centros de datos), Cerebras (IA), y Figure AI son algunas de las causas de la euforia bursátil. Debido a la relativa debilidad del mercado de trabajo, los inversores apuestan que la Reserva Federal no subirá los tipos de interés en su reunión del 15 de septiembre. La cotización de las tecnológicas cayó en junio y julio. Los prudentes apuntan que los avances de la IA no son suficientes para justificar las altas valoraciones. Diez empresas concentran el 38% de la capitalización bursátil del S&P y los siete magníficos (Nvidia, Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla) un 34%. El ratio precio beneficio a futuro (PER) del S&P es de 20, por debajo de su máximo de 25 en enero de 2000. El del Nasdaq es de 24, lejos del 60 de marzo de 2000. Una corrección a la baja es muy posible. Pero un desplome como el protagonizado por las .com es altamente improbable.

Economía de Estados Unidos
Bolsa de Nueva York. Pexels

Este cuadro macroeconómico notable es compatible con las dificultades que padecen muchas familias. La mayor inflación y estancamiento de los salarios mina su poder adquisitivo. Un 37% de los adultos no puede hacer frente a un gasto imprevisto de cuatrocientos dólares con efectivo, ahorros o una tarjeta de crédito que puedan pagar de inmediato. La capitalización bursátil conjunta de los siete magníficos es de 22 billones de dólares, 2,47 billones más que el PIB de China. Cómo famosamente ha repetido Warren Buffett, no es una buena idea apostar contra la economía de EEUU.

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