La apropiación de los consensos

Poco importa que la mayoría de los catalanes consideren prioritario conseguir una mejor financiación para Cataluña que abordar un referéndum

Llevamos largo tiempo en la política catalana en que los partidos independentistas se atribuyen la capacidad para establecer qué consensos se dan en la sociedad catalana y cuáles no. Eso acaba influyendo también en la política española.

El Presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, tras su reunión con el Presidente de España, Pedro Sánchez, declaró que en la sociedad catalana existe un amplio consenso en favor del derecho de autodeterminación y de la amnistía a los presos del procés. Poco importa que en realidad  la mayoría de los catalanes consideren prioritario conseguir  una mejor financiación para Cataluña que abordar un referéndum para el derecho de autodeterminación.

La apropiación de la vida pública por parte del independentismo político, basada en mostrar que el consenso solo es válido si es favorable a su causa política, acaba conformando una realidad paralela.

Se ha hablado muchas veces de que el independentismo basa su acción negando la realidad y mostrando una realidad alternativa, haciendo política oracular; pero lo cierto es que su forma de actuación consiste en avanzar gradualmente para que se reconozca a Cataluña como sujeto de soberanía.

La insistencia desde el independentismo de ganar legitimidad apelando  a consensos que se dan en  la sociedad catalana es una de las claves de su estrategia política. Al afirmar que sus peticiones políticas están avaladas por un amplio consenso social, se intenta crear la ilusión de que en Cataluña la gran política se hace a través de un pseudo mecanismo parecido a la democracia directa donde toda gran decisión es votada por los ciudadanos.

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El consenso que esgrimen no puede determinarse más que a través de encuestas. Y las encuestas, si están bien elaboradas, suelen arrojar matices y contradicciones. La mayoría de las encuestas publicadas en los últimos seis meses arrojan un dato contundente: los ciudadanos de Cataluña quieren dejar atrás el procés y avanzar en una nueva relación con el Estado español basado en varias alternativas.

Unos quieren un mejor sistema de financiación y otros un nuevo Estatuto, la reforma de la Constitución o un referéndum de independencia. Según la encuesta de GAD 3 para La Vanguardia, la opción que preocupa a una mayoría de ciudadanos, representada por un 35,6%, es con diferencia mejorar el sistema de financiación; el referéndum sobre la independencia es apoyado por un 23% de los encuestados.

Consecuentemente, el principal consenso que se da en la sociedad catalana es que se alcance una solución que beneficie a Cataluña pero que no perjudique a España.  

Fèlix Riera