Madrid vence la batalla comercial: abrirá 11 centros y Cataluña solo dos
no parece resentirse del empuje de las ventas online y en los próximos dos años
El comercio online y el tradicional no parecen competir si no ser complementarios. Durante el MWC, recientemente celebrado en Barcelona, Amazon anunció una inversión de hasta 37.000 millones en nuestro país durante la próxima década, Aragón es la principal beneficiaria de esta millonada.
Por su parte el comercio tradicional no parece resentirse del empuje de las ventas online y en los próximos dos años tiene previsto abrir 36 centros y parques comerciales en ocho comunidades autónomas.
A la cabeza de la expansión comercial está la pujante Andalucia con 12 centros en cartera. Tres de ellos en las provincias de Cádiz y Málaga respectivamente, dos en la de Sevilla y uno Huelva, Córdoba, Jaén y Granada.
La tercera comunidad con más proyectos comerciales es Galicia, con cuatro centros en previsión, dos en la provincia de La Coruña, uno en la de Orense y otro en la de Pontevedra.
Por detrás de la comunidad cantábrica está la Comunidad Valenciana con tres proyectos, dos en la provincia de Alicante y uno en la de Valencia.
Extremadura tiene previsto abrir dos centros, ambos en Caceres y también dos centros son los que están cerca de subir la persiana en Castilla La Mancha, uno en la provincia de Toledo y otro en la de Cuenca. Las mismas expectativas de apertura de centros que tienen Extremadura y Castilla La Mancha son las de Cataluña, con un centro a las puertas de abrir en Tarragona y el otro en Lleida. Las dificultades urbanísticas y las restricciones están detrás de esta modesta proyección de Cataluña. Finalmente, en las Islas Canarias hay un centro en construcción San Cristobal de la Laguna (Tenerife).
Las mismas expectativas de apertura de centros que tienen Extremadura y Castilla La Mancha son las de Cataluña
Nueve son las comunidades sin centros en proyecto: Región de Murcia, Castilla y León, País Vasco, La Rioja, Cantabria, Asturias, Navarra, Aragón y Baleares. Tras las aperturas prevista entre hoy y en 2028 solo quedará la provincia de Teruel, entre las cincuenta demarcaciones españolas, sin un centro comercial en activo.
Si Amazon prevé invertir 37.000 millones los centros comerciales responden informando que sus ventas anuales en los 592 centros abiertos en toda España alcanzan los 58.524 millones de euros.
La dicotomía entre grandes superficies y comercio de proximidad quedo superada hace tiempo por la anunciada batalla entre el comercio on line y el físico. La realidad es que el comercio digital y el convencional tampoco compiten, son complementarios. Un consumidor puede hacer ambas cosas incluso simultáneamente.
¿Alguien duda hoy que Glovo y las demás plataformas no son fundamentales para el funcionamiento de la hostelería? ¿Cuántos servicios puede servir un restaurante sin necesidad de ocupar mesas ni ampliar sus dependencias? El comercio de proximidad se promociona en Instagram, vende a través de Amazon y este le usa como proveedor.
Los equipamientos comerciales de gran formato, así como el comercio de centro ciudad de pequeño formato sufren las restricciones de las administraciones locales y autonómicas que ponen trabas a sus horarios, a sus propuestas de comercio, incluso a sus rótulos.
Las restricciones a abrir grandes superficies solo han sido un freno a desarrollo de nuevas zonas urbanas y no han resuelto los problemas de movilidad, inseguridad, suciedad o abandono de los centros de algunas ciudades. Aquellas que han contado con administraciones competentes y poco restrictivas han salido triunfadoras frente a las que han sufrido gobiernos que en nombre de la protección del comercio tradicional no han podido evitar ver cómo este era substituido por economatos regentados por paquistaníes, bazares chinos y tiendas de uñas con vietnamitas al frente.
El problema no era la competencia, ha sido la restricción, el anquilosamiento de las normas y el dogmatismo en la movilidad.