Por qué un impuesto global es una pésima idea
Este impuesto destruye la capacidad de competencia entre fiscalidades de Estados, dificultando la atracción de inversión extranjera, lo que sitúa en una posición de desventaja a los países en desarrollo
Este impuesto destruye la capacidad de competencia entre fiscalidades de Estados, dificultando la atracción de inversión extranjera, lo que sitúa en una posición de desventaja a los países en desarrollo