¿Qué es el PSOE?

Cuando el discurso de la izquierda española se acerca a la socialdemocracia, lo hace con una cierta incomodidad y con la intención de evitar que la derecha no se apodere del nombre

En la presente coyuntura, uno se pregunta qué es el PSOE. ¿Quizá un partido comunista? ¿Quizá un partido socialista? ¿Quizá un partido socialdemócrata? ¿Quizá un partido liberal? ¿Quizá un partido o un movimiento populista? La respuesta la encontramos en un excelente artículo del profesor Ángel Rivero, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, publicado en los Papers de Pensamiento Político del Club Tocqueville. Título del paper: ¿Muerte de la socialdemocracia y triunfo del populismo? La evolución ideológica de la izquierda española  (número 48, mayo 2026).  

Hoy -como señala nuestro autor-, la confusión de la opinión pública es notable. Por un lado, existen quienes piensan que hay un PSOE socialista-socialdemócrata y un conglomerado Sumar-Podemos-PCE eurocomunista-socialdemócrata que se han radicalizado ambos en el presente y han desconectado de la izquierda democrática europea. 

Por otro lado, hay una opinión pública que prefiere denominar como progresista a la coalición social-comunista que está en el Gobierno. Vale decir al respecto que el PSOE insiste y persiste en su socialismo socialdemócrata y que, a su vez, el sector comunista insiste y persiste en identificarse/situarse en el Frente Popular de 1936. 

De todo ello, el autor deduce que “aunque la opinión pública esté dividida sobre si hay o no socialdemocracia en el gobierno en España en 2026, si hay un acuerdo transversal en que la socialdemocracia es sinónimo de gobierno moderado, que unos echan de menos y que otros encuentran encarnado en la realidad”.    

Llegados a este punto, conviene -como muestra el autor- resolver las dudas de la opinión pública al respecto: “la izquierda española ha tenido una relación problemática con la socialdemocracia, a la que se ha aproximado en la práctica política por razones tácticas o pragmáticas, pero que nunca ha reivindicado como fuente de inspiración ni mucho menos como seña de identidad de ninguno de sus partidos”.

En el mejor de los casos, la socialdemocracia ha sido una corriente de opinión en un PSOE que siempre ha hecho alarde de ser socialista. Por su parte, el comunismo -con las siglas que se quiera- nunca ha aceptado una socialdemocracia a la cual, por cierto, estigmatiza y clasifica como ideología y movimiento traidor frente al enemigo de clase. En definitiva, un amigo y compañero del capital. 

Imagen de archivo - Pedro Sánchez. Imagen: Madero Cubero / Europa Press
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Foto: Madero Cubero / Europa Press

De ahí que, en la España democrática, la izquierda no hable de la socialdemocracia y, cuando lo hace, suele ser en términos negativos o despectivos. Más: cuando el discurso de la izquierda española se acerca a la socialdemocracia, lo hace con una cierta incomodidad y con la intención de evitar que la derecha no se apodere del nombre. 

Mirando atrás, observamos un partido socialista marxista, internacionalista y de clase. A su lado, un partido comunista marxista, leninista y estalinista de obediencia soviética. A unos y otros les une la lucha de clases y la Revolución comunista. Con estos mimbres, ¿puede surgir un partido socialdemócrata de centro izquierda y partidario del Estado de bienestar,  la democracia social de la Iglesia y el liberalismo económico? Negativo.

«Vuelven las malas costumbres y las malas artes: el populismo se impone en el PSOE, Podemos y asimilados»

En cualquier caso, el consenso de la posguerra obligó a ello, incluso a la socialdemocracia y  al denominado eurocomunismo. Incluso a la “Tercera Vía” de Tony Blair y al “Nuevo Centro” de Gerhard Schröder. Duró poco. Un ejemplo: “el PSOE intentó con Felipe González un tímido giro hacia la socialdemocracia que no llegó a concretarse más que en un cambio retórico hacia la ambigüedad ideológica”. 

Vuelven las malas costumbres y las malas artes: el populismo se impone en el PSOE y en Podemos y asimilados. La explosión del populismo. En eso estamos.     

Concluye Ángel Rivero: “La política de la socialdemocracia nace del consenso de posguerra y hoy vivimos en un tiempo donde el disenso y la polarización son valorados políticamente. Es más, para la izquierda, el consenso se ha convertido en algo que muchos rechazan puesto que lo equiparan a acordar con los enemigos del pueblo. 

En un tiempo de populismo, la socialdemocracia tiene poco espacio y hay que recordar que siempre que los partidos socialistas o socialdemócratas se acercaron al centro político lo hicieron para maximizar su apoyo electoral. De modo que sí, muerte de la socialdemocracia y triunfo del populismo”. 

El paper de Ángel Rivero viene encabezado por una cita de Iósif Stalin en donde se puede leer lo que sigue: “El fascismo es la organización de combate de la burguesía que se apoya activamente en la socialdemocracia. La socialdemocracia es, objetivamente, el ala moderada del fascismo. No hay razón para suponer que la organización de combate de la burguesía pueda lograr éxitos decisivos en las batallas, o en el gobierno del país, sin el apoyo activo de la socialdemocracia”. Hay más estalinistas de lo que parece.  

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