Canarias, Galicia y Madrid lideran la inversión en vivienda pública con 290 millones en un inicio de año que prevé inversiones récord
La licitación pública de vivienda arranca 2026 con un incremento del 45% respecto a enero del año pasado
Montaje realizado por Economía Digital.
El mercado de la vivienda pública en España ha comenzado 2026 con la contundencia que se esperaba. La licitación de obra residencial pública alcanzó los 290 millones de euros en enero, lo que supone un incremento del 45% respecto a los 200 millones registrados en el mismo mes de 2025, según datos de Seopan.
El número de licitaciones apenas varió —75 el año pasado frente a 76 este enero—, pero el volumen económico da un salto notable que anticipa un ejercicio que podría batir nuevos récords.
Tres comunidades autónomas concentran la mayor parte de este arranque. Canarias lidera con claridad: 130 millones de euros en apenas seis licitaciones, lo que supone casi la mitad del total nacional y multiplica prácticamente por tres la aportación que hizo el archipiélago en enero de 2025, cuando licitó 47 millones.
La diferencia evidencia una apuesta decidida del Gobierno canario por aumentar el parque público de vivienda en un territorio donde la presión turística y la escasez de suelo han disparado los precios hasta niveles insostenibles para la mayoría de la población.

En segundo lugar aparece Galicia, con 42 millones de euros repartidos también en seis licitaciones. La comunidad gallega es, junto a Canarias, uno de los territorios más activos en el arranque del año, aunque en este caso la cifra representa una caída respecto a los 52 millones que licitó en enero de 2025, cuando encabezaba el ranking nacional.
El tercer puesto lo ocupa la Comunidad de Madrid, con 35 millones de euros concentrados en una única licitación. El dato llama la atención por su volumen: una sola operación sitúa a la región entre las tres primeras del país, lo que apunta a un gran proyecto que podría marcar el ritmo inversor de la comunidad durante los próximos meses.
En enero de 2025, Madrid apenas figuraba entre las comunidades con mayor actividad, y su salto ahora al podio nacional es uno de los grandes cambios del inicio de año.
Más atrás, pero con datos relevantes, aparecen Cataluña y Andalucía. La comunidad catalana licitó 31 millones de euros en 11 expedientes durante enero, siendo la que más licitaciones individuales acumula. De esa cifra, seis corresponden a obra nueva por valor de 16 millones, mientras que el resto se destina a rehabilitación.
Este reparto refleja una estrategia mixta que combina la construcción de nuevas viviendas protegidas con la mejora del parque existente, una tendencia que se alinea con las directrices europeas en materia de eficiencia energética y regeneración urbana.

Andalucía, por su parte, licitó 14 millones en cinco expedientes, una cifra inferior a los 19 millones de enero de 2025. La región, que cerró 2025 como la comunidad con mayor volumen total de licitación pública en todos los sectores —5.925 millones de euros, un 54,3% más que en 2024—, arranca el año con menor dinamismo en el capítulo residencial, aunque mantiene una presencia constante en el mercado.
El resto del país suma 20 millones entre seis comunidades: Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, País Vasco, Cantabria y Extremadura. El contraste con enero de 2025 es notable: hace un año, el País Vasco licitó por sí solo 27 millones y Cantabria alcanzó los 16 millones, comunidades que ahora tienen una presencia mucho más discreta en el arranque del ejercicio.
En el año 2025 se invirtieron 1.635 millones en vivienda pública
Para entender la magnitud de este arranque, es necesario poner en contexto lo que ocurrió en 2025. La licitación de obra residencial pública cerró el año con 1.635 millones de euros, un incremento del 20,7% respecto a los 1.354 millones de 2024.
Pero la comparación más elocuente es con 2023, cuando apenas se licitaron 747 millones: en solo dos ejercicios, la inversión pública en vivienda se ha más que duplicado, con un salto de casi 900 millones de euros que no tiene precedentes recientes en España.
Uno de los cambios estructurales más importantes de 2025 fue el protagonismo creciente de la rehabilitación. Mientras la obra nueva creció un 15,3% hasta los 1.059 millones, la rehabilitación se disparó un 31,9% hasta alcanzar los 575 millones, lo que supone que más de un tercio de toda la inversión residencial pública —el 35,2%— se destinó a mejorar el parque existente.

Es un cambio de modelo que refleja tanto las exigencias de la agenda climática europea como la necesidad de aprovechar un stock de vivienda envejecido en muchas ciudades españolas.
Los datos de 2025 revelan también una notable concentración territorial. País Vasco, Cataluña y la Comunidad de Madrid licitaron conjuntamente 761,5 millones de euros, una cifra que representa casi la mitad de los 1.635 millones totales.
El trío de cabeza —con 293,6 millones el País Vasco, 238,1 millones Cataluña y 229,8 millones Madrid— marca una brecha significativa respecto al resto: mientras estas tres comunidades destinan una media de 253,8 millones cada una, las otras 14 regiones invierten apenas 62,4 millones de media, cuatro veces menos.
Fuera del podio pero muy cerca de alcanzarlo, Canarias protagonizó el crecimiento más espectacular del año: de 82,9 millones en 2023 a 112 millones en 2024, hasta los 209 millones de 2025.
En tres años, el archipiélago ha triplicado su inversión, acumulando 403,9 millones en el periodo, lo que lo sitúa prácticamente al nivel de las comunidades líderes. El arranque de enero de 2026, con 130 millones en un solo mes, sugiere que Canarias podría reconfigurar definitivamente el mapa inversor si mantiene este ritmo.
Los datos de Seopan confirman que la vivienda pública ha dejado de ser una partida residual en los presupuestos de las administraciones españolas para convertirse en una prioridad política de primer orden.
El reto ahora es que esa inversión, cada vez más concentrada en unos pocos territorios, se traduzca en llaves entregadas a tiempo y llegue también a las regiones que aún quedan rezagadas en este nuevo ciclo de construcción pública.