Alemania también restringe las ayudas a inmigrantes europeos

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El proyecto de ley limita las prestaciones sociales para los extranjeros en paro. Sólo podrán acceder a ellas los que residan en el país después de cinco años 

Economía Digital con información de EFE

La canciller alemana Angela Merkel, durante un acto electoral de las últimas elecciones municipales. / Reuters
La canciller alemana Angela Merkel, durante un acto electoral de las últimas elecciones municipales. / Reuters

Barcelona, 12 de octubre de 2016 (17:53 CET)

Si la pasada fue Theresa May, primera ministra británica, quien anticipó su ofensiva anti-inmigración tras el brexit, ahora le toca el turno, aunque en unos términos mucho más moderados, a Berlín. El gobierno alemán aprobó este miércoles un proyecto de ley para limitar el acceso a las ayudas sociales a los inmigrantes europeos.

La norma, que afecta a los ciudadanos de la UE que residan en Alemania y no tengan trabajo, fija que dichas prestaciones sólo estarán disponibles tras cinco años de residencia en el país.

"Para quienes nunca hayan trabajado aquí y dependan para subsistir de la ayuda financiera del Estado rige un principio: deben pedir esas prestaciones en sus países de origen", manifestó en un comunicado la ministra de Trabajo y Asuntos Sociales, la socialdemócrata Andrea Nahles.

"Con el proyecto de ley logramos seguridad jurídica. Queda claro que quien trabaja y paga sus impuestos tiene también legítimo derecho a las prestaciones de nuestro sistema social", añadió Nahles.

Debate en la coalición

El objetivo de la ley, explicó la miembro del gabinete de Angela Merkel, es también proteger a las corporaciones locales, responsable en parte de esas ayudas sociales.

El proyecto llegó a la mesa del Consejo de Ministros alemán tras meses de debate en el seno de la gran coalición, formada por socialdemócratas y consvervadores, con el objetivo de frenar los flujos de inmigrantes que buscan beneficiarse del sistema social alemán.

La nueva normativa comenzó a fraguarse después de una sentencia del Tribunal Federal de Asuntos Sociales, que determinó que los ciudadanos comunitarios podían solicitar ayudas sociales tras seis meses de residencia en Alemania.

Antes, el Tribunal de Justicia de la UE había determinado que un Estado miembro podía excluir de ciertas prestaciones a ciudadanos comunitarios recién llegados al país que no ejercieran una actividad económica ni buscaran activamente trabajo.

Empleos son salarios insuficientes

Según el proyecto de ley aprobado este miércoles, los comunitarios sin ocupación podrán optar a prestaciones sociales, entre ellas el denominado Hartz IV --para empleados con ingresos bajos, personas incapacitadas para trabajar y desempleados de larga duración-- sólo después de una estancia de cinco años en el país sin haber percibido ayudas públicas.

Seguirán teniendo acceso a esa prestación, por ejemplo, quienes tengan empleos con ingresos insuficientes para garantizar su subsistencia, buena parte de los beneficiarios del Hartz IV.
Quienes no tengan derecho a esas prestaciones, recibirán ayudas temporales, máximo un mes, hasta que abandonen Alemania y también podrán pedir un préstamo para financiar el retorno a su país.

Las estadísticas laborales indican que no serán muchas las personas afectadas, según ha asegurado el Ministerio de Trabajo.

17.000 españoles

Datos recientes de la Agencia Federal de Empleo muestran que más de 1,5 millones de extranjeros perciben Hartz IV, alrededor de 440.000 de ellos originarios de países de la UE y en torno a 17.000 de ellos españoles.

El principal grupo lo componen los polacos (algo más de 92.000), seguidos de italianos (cerca de 71.000), búlgaros (70.000), rumanos (57.000) y griegos (46.000), pero muchos de ellos cobran la prestación para complementar bajos salarios.
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