Balmón toma el mando en el PSC

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ESTRATEGIA SOCIALISTA

Antoni Balmon, en la sede del PSC./EP

19 de febrero de 2013 (02:02 CET)

Los socialistas catalanes están dispuestos a empezar de nuevo. Con un comercio más pequeño, orientado, por ahora, a la venta al detalle. Lejos quedan los tiempos de la gran superficie. No se puede contentar a todo el mundo y al mismo tiempo.

Y la dirección del PSC ha marcado un claro perfil, llegando en algunas cuestiones más lejos de lo esperado, como la defensa del derecho a decidir, en contra de los postulados del PSOE, a pesar de que CiU y ERC supieron ‘vender’ que quien de verdad defendía ese derecho a decidir fueron los cinco diputados que no votaron en contra de la resolución soberanista en el Parlament, como pidió su primer secretario, Pere Navarro.

El caso Bustos

Pero el escándalo de las escuchas de la empresa Método 3, las acusaciones que implican al exsecretario de organización, José Zaragoza, han enrarecido el ambiente en la sede del PSC, y, además, impiden a la dirección socialista marcar la propia agenda política, con una crítica centrada en la gestión de CiU, o, mejor dicho, y según fuentes socialistas, “en la no gestión” del gobierno de Artur Mas. Una de las grandes preocupaciones del PSC se centra en los planes de privatización de la Generalitat de la sanidad.

Pero hay más obstáculos. Uno de ellos, el central ahora mismo, se ubica en Sabadell. Y el secretario de acción política, y número dos del partido, Antoni Balmón, alcalde de Cornellà, ha tomado el mando para reorientar las cosas en diferentes ámbitos del PSC.

La dimisión del alcalde Manuel Bustos, imputado en el Caso Mercurio, ha desorientado al PSC. Primero, porque Bustos dijo que se apartaba temporalmente de la alcaldía. Después, porque regresó, cuando venció el decreto que lo apartaba del cargo por dos meses. Y, finalmente, cuando presentó su segunda dimisión, esta definitiva, el jueves 14 de febrero. Este lunes Bustos presentó un escrito formal al consistorio para hacer oficial su decisión de renunciar a la alcaldía, como prevé la Ley Orgánica del Régimen Electoral y el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las corporaciones locales.

Bustos, a su aire hasta ahora


Su dimisión se veía, desde la dirección del PSC, como necesaria, y no se entendió que Bustos regresara a la alcaldía sin esperar a que se conociera el sumario del Caso Mercurio. En cualquier caso, “Bustos era consciente de que todo esto acabaría en una dimisión y en que no volvería a ser el candidato”, asegura un dirigente del PSC. De acuerdo, pero Bustos ha ido decidiendo él mismo sus últimos pasos.

Bustos reaccionó el pasado jueves, después de que el juez emplazara al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TJSC) para que impute al diputado del PSC, Daniel Fernández por tráfico de influencias. En el razonamiento de la decisión, se incorporan conversaciones que aparecen en el sumario, en las que se reflejan que Bustos y Fernández “presionaron” a la alcaldesa de Montcada i Reixac, María Elena Pérez, para que ofreciera un puesto de trabajo a una ex alto cargo del tripartito.

Fin de semana en Sabadell

Y eso ha sido el motivo principal para que Balmón estuviera este fin de semana en Sabadell analizando la situación con el propio Bustos y con dirigentes de la federación del Vallès Sud del PSC. Bustos dejará el cargo en beneficio de Juan Carlos Sánchez, seguramente, como hizo tras su primera renuncia, durante el mandato. Pero el partido deberá convocar unas primarias, como se comprometió a hacer Pere Navarro, tras anunciar las primarias en Barcelona. Y Balmón quiere preparar el terreno. O el propio Sánchez, o Ramon Burgués, un dirigente bien considerado en Sabadell, concejal de Educación en el consistorio. O algún tapado.

Secretario de organización

Pero Balmón ejerce ya, de hecho, de secretario de organización, tras la convicción de la dirección socialista de que Daniel Fernández tendrá complicado su retorno, si finalmente es imputado. El PSC necesita de forma urgente esa figura, clave en todos los partidos. Y, aunque Balmón no se encargue de ello a medio plazo –hay otras posibilidades, como la del propio portavoz, Jaume Collboni—  hay tareas urgentes que se deben solucionar.

Pero Balmón ha cobrado también un mayor protagonismo y este lunes fue él quien dio cuenta de la reunión del secretariado del PSC ante los medios de comunicación. La tarea es ingente. Y el número dos de Pere Navarro, está decidido a empujar el proyecto, se convierta o no en esa pequeña tienda de ultramarinos.

Los alcaldes y los acuerdos con CiU

Balmón negó, precisamente, que exista un malestar entre los dirigentes socialistas con el partido por las escuchas de Método 3. Y rechazó, de forma explícita, que el alcalde de Lleida, Àngel Ros, sea uno de ellos. “Nadie da credibilidad a esas acusaciones”, aseguró, en referencia a que fuera José Zaragoza quien encargara la grabación del almuerzo entre la exnovia de Jordi Pujol Ferrusola y la presidenta del PP, Alicia Sánchez-Camacho.

La paradoja es que no hay en estos momentos en el PSC dos dirigentes que crean, con la misma convicción, como Balmón y Ros, que sería bueno un acercamiento entre los socialistas y CiU. Los dos son alcaldes y eso en el PSC es, ahora, determinante.
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