Dos consejerías catalanas, en la picota por la red de porno infantil

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El Sindic de Greuges actúa de oficio tras la desarticulación del grupo que captaba niños desamparados y tutelados por la administración

Economía Digital, con información de EFE

Fotografías failitadas por la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra, que han detenido a siete personas en una operación conjunta que ha permitido desarticular la red de pornografía infantil. EFE
Fotografías failitadas por la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra, que han detenido a siete personas en una operación conjunta que ha permitido desarticular la red de pornografía infantil. EFE

Barcelona, 10 de agosto de 2016 (14:49 CET)

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha abierto de oficio una actuación sobre la explotación sexual de menores, algunos de ellos tutelados por la Generalitat, por parte de una red que captaba a niños desamparados en las calles de ciudades españolas para grabar, editar y vender vídeos de porno infantil.

En un comunicado, el Síndic ha anunciado que ha pedido a la consejería de Interior y a la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) de la Generalitat que detallen las circunstancias que han llevado a estos menores, algunos de ellos protegidos por la administración, a sufrir malos tratos sexuales.

También ha pedido a la consejería de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias información sobre las actuaciones que llevarán a acabo para atender a los menores que han sido víctimas de la red, que captó a unos 80 chicos vulnerables, 26 de ellos en Cataluña.

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han detenido a siete personas en una operación que por primera vez en Cataluña ha permitido desarticular una red que captaba a menores desamparados en las calles de ciudades españolas, grababa y editaba vídeos de porno infantil y los vendía por todo el mundo.

Más de un millón de vídeos intervenidos

La red, a la que se han intervenido más de un millón de vídeos y fotografías de pornografía infantil, forzó en 15 años a 80 menores vulnerables, de los que al menos 29 fueron captados en las calles de Cataluña y de la Comunidad Valenciana para que, a cambio de dinero, alcohol y drogas, se sometieran a las prácticas sexuales, con adultos o con otros menores, que a veces eran grabadas sin su consentimiento.

El Síndic ha recordado que la responsabilidad de la DGAIA es proteger a los menores que están bajo su tutela y garantizarles el bienestar necesario para hacer posible su máximo desarrollo personal posible, por lo que ha pedido que le detallen las circunstancias que han llevado a los menores tutelados a sufrir estos malos tratos.

Por este motivo, el Síndic también pretende aclarar si en este caso se ha aplicado el protocolo marco de actuaciones en casos de abusos sexuales y, si es así, en qué momento y a partir de qué indicios.

Las víctimas de la red eran siempre chicos menores de edad, en su mayoría procedentes de la inmigración y de familias desestructuradas, a los que la red, que se da por desarticulada al estar sus siete miembros ya en prisión, captaba y forzaba aprovechándose de su vulnerabilidad.

Red desarticulada

Una vez captados, los miembros de la organización llevaban a los menores a pisos, primero en Tortosa (Tarragona) y luego en Valencia, donde grababan vídeos con las prácticas sexuales que luego vendían en todo el mundo.

Para que los menores se desinhibieran, los miembros del grupo, al menos desde 2002 hasta 2016, les hacían visionar documentos de pornografía y les animaban a practicar sexo con otros menores o con adultos, siempre hombres, a cambio de alcohol, drogas o dinero.
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