La diputada de la CUP Maria Sirvent. EFE
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Los antisistema quieren que las formaciones independentistas se unan para bloquear las elecciones al Parlamento Europeo

Barcelona, 30 de abril de 2019 (21:46 CET)

La CUP ha decidido respaldar a su manera a Carles Puigdemont después de que la Junta Electoral Central (JEC) vetara la candidatura del expresident en las elecciones europeas. El partido antisistema aboga por "boicotear" las elecciones europeas del próximo 26 de mayo, y ha instado a los partidos a a consensuar una respuesta hacia esta decisión del árbitro electoral. 

El pasado 29 de abril, la JEC vetó la participación al líder del PdeCat y a los candidatos de la misma formación Toni Comín y Clara Ponsatí, que encabezaban las listas a los comicios del Parlamento Europeo. Para poder presentar la lista, Gonzalo Boye, Xavier Trias y Beatriz Talegón han ocupado sus posiciones en las listas. La CUP considera que negar la participación de los miembros de las listas catalanas es una "ilegalización de facto" y "un primer ensayo de ilegalizaciones selectivas de baja intensidad" hacia Cataluña. 

Maria Sirvent, diputada de los antifascistas en el Parlament, ha instado a dar una respuesta "colectiva, amplia, contundente y sin matices" ante las decisiones de la JEC, que considera imparcial. Sirvent denunció que estos comicios no tienen "garantías democráticas" y que los ciudadanos se encuentran en un contexto "totalmente antidemocrático y de vulneración constante de los derechos políticos".

Por otro lado, Sirvent advirtió del peligro que significa Vox en el Congreso de los Diputados, y planteó la creación de un Frente Antifascista para denunciar y combatir la ultraderecha. Los antisistema no se han presentado a las elecciones generales ni van a hacerlo en las europeas: aseguran que el "derecho a la autodeterminación y a una vida digna" no se consiguen votando en el hemiciclo. 

Los de Puigdemont rehuyen de la CUP

La propuesta de la CUP no ha complacido a los miembros del Pdecat, que no ven con buenos ojos un boicot en las urnas. Ramon Tremosa, eurodiputado del PdeCat, ha contradecido a Sirvent: asegura que no votar desfavorece a la figura de Puigdemont, que debería ganar visibilidad y apoyo si sale escogido en las elecciones a la Eurocámara. 

Junts per Catalunya (JpC) y el Pdecat, las formaciones que lidera Puigdemont, no se encuentran en su mejor momento. Con el líder huido en Bruselas y los planes de la utópica República Catalana desmantelados en el Tribunal Supremo; la defensa constante por una Cataluña independiente ha perdido presencia entre los votantes catalanes, que han elevado a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como el principal partido catalán en el Congreso de los Diputados. La resaca del 28-A no es un buen augurio para las dos rondas de elecciones del 28-M; y el nombre de Puigdemont es un buen reclamo de cara a las europeas para aquellos votantes que todavía tienen fe en el "mandato del 1-O". 

Escaños en cualquier hemiciclo también significan dinero; una sustancia con la que JpC se ha dedicado a jugar a la república. Si el partido de Puigdemont no obtiene asientos en la Eurocámara, perderá los ingresos que significan dichos cargos. El expresidente tiene el sueldo de diputado bloqueado, y por ahora se nutre de la colaboración de su amigo empresario Jaume Matamala, para pagar su estilo de vida en Waterloo. 

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