El fiscal Bermejo, principal candidato a ejercer la acusación del 'caso Pujol'

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CAMBIOS EN LA FISCALÍA

El fiscal Fernando Bermejo

en Barcelona, 01 de abril de 2015 (01:12 CET)

Paradójicamente, el fiscal que está llamado a ejercer la acusación pública en el caso Jordi Pujol que se investiga en Barcelona, será (o seguirá siendo) un miembro de la Fiscalía Anticorrupción de Madrid. Su nombre es Fernando Bermejo, quien sustituirá en breve a Alejandro Luzón, que ha sido nombrado teniente fiscal de la inspección del ministerio público.

El Fiscal Jefe de Anticorrupción, Fernando Salinas, se ha mantenido fiel a su palabra cuando afirmó, hace ya 10 meses, que el representante de la fiscalía en el juzgado de instrucción número 31 de Barcelona, que investiga la controvertida herencia del ex presidente de la Generalitat, sería un fiscal destinado en Madrid.

Experto en crimen organizado

Fernando Bermejo, de 49 años, era el delegado de la Fiscalía Anticorrupción contra la delincuencia organizada y los delitos económicos en Cataluña.

Entre otros casos, Bermejo ha ejercido la acusación en la llamada operación Mercurio, contra la corrupción urbanística en Sabadell, la operación Clotilde, que se refiere a la turbias relaciones entre el alcalde de Lloret y la mafia rusa; asimismo, ha dado apoyo a algunas de la principales diligencias de investigación llevadas a cabo sobre las actividades sospechosas del clan Pujol.

Acusó a Bustos en la primera condena 

El pasado lunes, cuando Bermejo cogía el AVE en dirección a Madrid para tomar posesión de su cargo en la sede central de Anticorrupción, recibía la noticia de la primera condena contra el ex alcalde de Sabadell, Manuel Bustos, por el caso Mercurio, donde ha ejercido (y seguirá ejerciendo) la acusación pública.

Bermejo fue nombrado fiscal en 1998. Entre sus primeros destinos estuvo la Audiencia Provincial de San Sebastián, donde trabajó en medio de un clima convulso por la actividad y las amenazas de la organización terrorista ETA.

En 2004, fue destinado al partido judicial de Gavá, donde fue nombrado decano. Se trató de un traslado a petición propia, para estar cerca de su familia, especialmente de su padre enfermo.

David Martínez Madero, su referente

De Gavá y de la mano de su mejor amigo y maestro, el malogrado fiscal David Martínez Madero, se incorporó a la Fiscalía Anticorrupción y se estrenó desempolvando dos controvertidos casos: el llamado caso Riviera y Saratoga, contra redes de prostitución y corrupción policial, y el caso gamba, la investigación sobre el robo de un contenedor cargado de cocaína en el puerto de Barcelona que  hizo aflorar un episodio de corrupción en la Guardia Civil.

Siempre codo a codo con Martínez Madero, se introdujo poco más tarde en los casos Avispa y Troika contra la mafia georgiana y la rusa.

Se le considera una fiscal tenaz, directo, no comprometido políticamente e incómodo para los abogados que asesoran a la delincuencia de cuello blanco.

Clave en la investigación sobre el BPA

Poco antes de trasladarse a Madrid, y de forma extremadamente reservada, Bermejo fue uno de los fiscales a los que el jefe, Antonio Salinas, nombró responsable de las investigaciones relativas a la comisión rogatoria que la fiscalía general de Andorra había remitido a España el día 13 de marzo, tras la denuncia por blanqueo del Tesoro norteamericano.

Un día después, y en el marco de esa colaboración judicial internacional, Bermejo interrogaba en secreto en su despacho de Barcelona a Rafael Pallardó, abogado del empresario chino Gao Ping y acusado de blanquear millones de euros en la Banca Privada de Andorra (BPA). En las agendas de Pallardó, los fiscales españoles encontraron anotaciones sobre pagos millonarios a directivos del BPA por parte de Gao Ping. En tan sólo un día, la rogatoria requerida por Andorra fue cumplimentada.

Apenas 24 horas después, el día 15, el consejero delegado de BPA, Joan Pau Miquel Prats, era detenido; y dos días más tarde, ingresaba en prisión gracias a la revelaciones de Pallardó.

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