El Govern rechazará las condiciones políticas del 'rescate'

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El conseller de Economía acepta, sin embargo, un mayor control de auditoría

El conseller d'Economia, Andreu Mas-Colell, con el presidente de la Generalitat, Artur Mas

26 de julio de 2012 (12:42 CET)

Una advertencia en toda regla, antes de que ocurra el desastre. Una especie de tirita, antes de la herida. Un gran esparadrapo, en todo caso. El conseller de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, ha dejado claro que la Generalitat "nunca aceptará ningún tipo de condicionante político" a cambio de utilizar los instrumentos de liquidez disponibles que ofrezca el Gobierno español, a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Mas-Colell, en la presentación de la Memoria Económica de Catalunya en 2011, ha admitido, sin embargo, que el crédito del FLA, que podría alcanzar los 3.500 millones, según las fuentes consultadas, implicará “condiciones económicas no solamente de tipo interés, sino también de auditoría y transmisión de información".

Todo ello se daba por descontando, pero el Govern de la Generalitat tiene muy claro que todas esas supuestas facilidades de crédito no pueden implicar imposiciones políticas.

Intervención en el Senado

Y, antes de que pueda ocurrir, Mas-Colell se ha referido a la posibilidad, dentro de un proceso reglado, de que Catalunya pueda ser intervenida. Esa posibilidad debería pasar por una votación en el Senado, con una mayoría absoluta, que significaría la pérdida de poder político para la Generalitat.

Frente a esta situación a corto plazo, a muy corto plazo, porque las tensiones de liquidez son muy reales, como el propio Mas-Colell ha constatado, está el acuerdo alcanzado en el Parlament para negociar con el Gobierno central un nuevo modelo de financiación que pasa por una Hacienda propia, un sistema similar al del concierto económico vasco.

Hacienda propia

Para el conseller de Economía, que ha protagonizado el acto de la Cambra de Comerç sobre la Memoria Económica de Catalunya en 2011, ese acuerdo en el Parlament implica un proyecto a “medio y largo plazo”, que puede ser compatible con el corto plazo, con las exigencias del momento que reclaman un 'rescate', un crédito del FLA.

En todo caso, Mas-Colell, no se ha pronunciado sobre la cantidad final que pedirá la Generalitat. De hecho, según el conseller, ese fondo todavía no se ha constituido. Pero Catalunya reclamará “lo que se necesite”. Para acabar el año, la Generalitat precisa de 5.775 millones de euros para financiarse.
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