El PSOE se harta y romperá con el PSC si mantiene su rechazo a Rajoy

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Susana Díaz reclama celeridad para que el partido decida la abstención en el comité federal

Susana Díaz, en un acto del PSOE andaluz. EFE/Julio Muñoz

Barcelona, 19 de octubre de 2016 (20:07 CET)

Peligro. El PSOE se harta. La gestora que preside Javier Fernández, pero que controla en realidad Susana Díaz, está dispuesta a romper con el PSC si los socialistas catalanes mantienen su rechazo a Mariano Rajoy.

Y su primer secretario, Miquel Iceta, ya ha dejado claro que si el comité federal de este domingo apuesta por la abstención, él llevará la petición en contra de la investidura de Rajoy al consejo nacional del PSC para que decida.

El PSOE, sin embargo, entiende que no puede haber disidencias, que, tras el debate que ha existido, la decisión que se tome en el comité federal se deberá acatar, y que no vale la excusa de que el PSC es un partido diferente, federado al PSOE.


En función de la decisión del comité federal

Lo señaló este miércoles el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, hombre fuerte del socialismo andaluz, y estrecho colaborador de Susana Díaz. "El PSC es un partido hermano y, si toma una posición que pudiera ir en contra de la disciplina y en contra de lo que apruebe democráticamente el comtié federal, evidentemente estaríamos ante una situación política diferente, que tendría que evaluarse y con honestidad entre el Partido Socialista y el Partido Socialista de Cataluña", aseguró.

La tensión ha aumentado en las últimas horas. Aunque algunas federaciones, como la de Valencia, ya han señalado que acataran lo que se decida en el comité federal, como ha verbalizado Ximo Puig, el PSC mantiene su rechazo a la investidura de Mariano Rajoy.

Iceta le trasladó esa posición a Javier Fernández, en la entrevista que mantuvo con el presidente de la gestora este martes. El primer secretario del PSC considera que, en función de lo que se acuerde el domingo en el comité federal, él mismo convocará un consejo nacional del partido para ratificar el 'no' a Rajoy. Su solución es que el PSOE permita una abstención parcial, para desbloquear la investidura de Mariano Rajoy


El PSOE no ve ninguna alternativa

¿Consecuencias? Desde el punto de vista estrictamente legal, eso supondría una multa económica para los diputados del PSC. Pero el conflicto irá a más, porque el PSOE desearía revisar la relación con los socialistas catalanes, que ya tuvieron un grupo propio en el Congreso en la transición.

Mario Jiménez se mostró taxativo, al entender que todos obedecerán lo que estipule el comité federal del PSOE. "Estoy seguro que, como no puede ser de otra manera, como ha ocurrido siempre, que el Grupo acatará el mandato que salga el domingo, sea el que sea, no nos planteamos otro escenario diferente", sentenció.

Ahora todo queda en manos de ese comité federal. El problema para el PSC es que, aunque salve esa cuestión de la investidura, deberá asumir votaciones y posibles apoyos al PP durante los próximos meses. Y la primera cuestión que deberá abordar es la ley de presupuestos para 2017.
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