El jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, habla durante una rueda de prensa desde el Palacio Miraflores este viernes, en Caracas (Venezuela)

Hablan los presidentes: Maduro por televisión, Guaidó por Whatsapp

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Guaidó y Maduro libran su primer duelo mediático. Guaidó convocó una rueda de prensa y Maduro organizó la propia y ordenó a las televisiones seguirla

David Placer

Economía Digital

El jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, habla durante una rueda de prensa desde el Palacio Miraflores este viernes, en Caracas (Venezuela)

Madrid, 26 de enero de 2019 (04:55 CET)

El primer gran duelo de presidentes de Venezuela, Juan Guaidó contra Nicolás Maduro, no se libró en la calle, ni en el parlamento ni en los tribunales, sino en Facebook, Youtube y Whatsapp. 

Juan Guaidó, presidente del parlamento venezolano proclamado presidente interino de Venezuela el pasado miércoles, convocó su primera conferencia de prensa este viernes y despertó una enorme expectación en los medios de comunicación nacionales e internacionales.  

La rueda de prensa del joven de 35 años, que accedió a la cumbre del poder después de que la mitad de la oposición haya sido ilegalizada y apresada, fue celebrada al aire libre, en la calle, rodeado de una multitud. Una escena que ya se ha convertido en su marca personal. El político no quiere despachar desde el Parlamento venezolano, donde emana su legitimidad, sino en la calle. 

La comparecencia no fue televisada. Ninguna cadena venezolana acudió al encuentro. La transmisión del mensaje de Juan Guaidó puede tener consecuencias inmediatas para los medios de comunicación que la transmitan. 

El cierre de medios se extiende por todo el panorama informativo. Pero el mensaje de Guaidó corrió como la pólvora por Whatssapp en los grupos, en Facebook y en Youtube. 

Little Venezuela en Madrid

En Little Venezuela, ese barrio hasta ahora conocido como el barrio de Salamanca en Madrid, donde no tener un vecino venezolano es una posibilidad estadística casi nula, la transmisión corría como la pólvora. En un grupo de Whatsapp de periodistas venezolanos en España que ya supera los 300 miembros, la retransmisión se hacía en directo, comentarios incorporados, y la información se expandía a otros grupos donde los mensajes de Guaidó llegaban de forma instantánea. 

Pero Nicolás Maduro actuó de inmediato. Y ordenó también una comparecencia antes los medios de comunicación. A pesar de llegar tarde, de verse obligado a reaccionar tras la agenda de Guaidó, Maduro jugaba con ventaja. Desde el palacio presidencial, obligó a todas las televisiones y radios públicas del país a transmitir su alocución. 

El recurso no es nuevo, sino habitual. El presidente de la República, ahora cuestionado y desconocido por casi todo el continente americano, tiene la factultad de obligar a todos los medios de comunicación, sean públicos o privados, a transmitir su mensaje. Pueden ser cinco minutos o diez horas. El país entero debe escucharlo. Todo venezolano con una radio o televisión encendida tiene la obligación de ver a Maduro. Su única alternativa es apagar la televisión. 

El mensaje a Sánchez

En su alocución, Maduro mandó un mensaje a Pedro Sánchez: él, como presidente de gobierno de España, es quien tiene que convocar elecciones. Maduro ya no las necesita. Se siente legitimado para todo. También para llamar a Sánchez racista.

Poco después, los robots en Venezuela posicionaban como TrendingTopic en Twitter un hastag claro: #UnidadyLealtadconNicolás. Con miles de robots pudo desbancar a la otra tendencia popularizada por los ciudadanos minutos antes: #VenezuelaconlaANporlaLibertad.

Comenzó la guerra de Guaidó y Maduro. Es el preámbulo de otra confrontación que podría escalar de forma más peligrosa. Mientras ese momento se acerca, Maduro seguirá allí, en el Palacio, frente a los periodistas que trabajan obligados a escucharle, intentando convencer al mundo que todavía tiene legitimidad para seguir gobernando, al menos desde un estudio de televisión.  

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