Homs admite ahora que se deben "cumplir" las resoluciones judiciales por ATLL

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PARÁLISIS DEL EJECUTIVO

 Francesc Homs, diputado en el Congreso de Democràcia i Llibertat / EFE

Barcelona, 17 de diciembre de 2014 (00:10 CET)

El conseller de Presidència y portavoz del Govern, Francesc Homs, ha modificado su posición sobre el conflicto de la privatización de Aigües Ter Llobregat. Hasta ahora, Homs insistía en que la judicialización de la adjudicación al consorcio que lideró Acciona no había entrado en el fondo de la cuestión, y que, por tanto, había que esperar. Pero este martes admitió que el Govern "tiene la obligación de cumplir" con los requerimientos de la justicia.

Ese cambio existe, porque el propio conseller de Territori i Sostenibilitat, Santi Vila, anunció este sábado que convocará una nueva mesa de contratación, que se podría concretar de inmediato, con el propósito de tomar una decisión sobre el futuro de la que fuera la empresa pública de aguas, Aigües Ter Llobregat.

El conseller Homs no se inmuta


Homs apeló en repetidas ocasiones, tras la reunión del Consell Executiu, a las palabras del conseller Vila. Y, tras admitir ese primer gesto, sobre el necesario cumplimiento de la justicia, no quiso avanzar más. Al conseller se le preguntó en diversas ocasiones, pero Homs decidió que no entraría en una cuestión que ha dividido al Govern, y que significa un auténtico varapalo para el Ejecutivo de Artur Mas, que este miércoles tratará de salvar los presupuestos de 2015 en el Parlament con el apoyo de Esquerra Republicana.

De hecho, Homs acabó protagonizando una curiosa situación, como si el conseller fuera un tercero en liza. "¿Sabe usted cómo acabará?, pues habrá que esperar", aseguró, en respuesta a los periodistas, como si no dependiera de la decisión que tome el Govern a partir de ahora.

El perfil bajo del Govern sobre las cuestiones incómodas


Se trata, en cualquier caso, de una estrategia del Govern de Artur Mas, que ha decidido adoptar un perfil bajo sobre cualquier cuestión, ya sea sobre el escándalo de la privatización de ATLL, que podría significar un agujero contable de enorme envergadura en las cuentas de la Generalitat, o sobre el estado de las negociaciones con Esquerra Republicana sobre los presupuestos o la lista unitaria de cara a un adelanto electoral.

Homs ha decidido, con su habitual retórica, que, como portavoz del Ejecutivo catalán, no contestará nada que pueda resultar incómodo.

Mas, en la sesión de control


Quien sí deberá hacerlo, este mismo miércoles, es el propio President Artur Mas, en la sesión de control en el Parlament. El PP le pedirá explicaciones, y el resto de grupos podría entrar también en la decisión que tomará ahora el Govern, que duda sobre la conveniencia, al margen de la cuestión legal –que queda por dirimir—de convocar un nuevo concurso, en el que podrían entrar en liza, además de Agbar y Acciona, otras compañías.

Al menos, ese fue el argumento del propio Santi Vila este lunes, un conseller que heredó el problema y que no quiere sucumbir con él.
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