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Puigdemont, el más convencido en el Pdecat, organiza con Junqueras un acto voluntarista para cerrar filas y se recupera la posible declaración de independencia

Manel Manchón

Economía Digital

Carles Puigdemont y Oriol Junqueras confían ahora, para acercarse a Colau, en la Comisión de Venecia. EFE

Barcelona, 19 de abril de 2017 (07:55 CET)

Oriol Junqueras ha arrastrado a todo el Govern a apoyar el referéndum. Será este viernes, en el Palau de la Generalitat, con la presencia de todos los consejeros y principales dirigentes del soberanismo, aunque se está pendiente de la CUP, que reclama que se fije ya la pregunta y la fecha. Será un acto unitario, una gran imagen plástica.

La cuestión se debatió en el Consejo Ejecutivo del gobierno catalán, con el objeto, aunque sea más estético que efectivo, de ofrecer una imagen de unidad. El gobierno catalán, se asegura, con miembros del Pdecat, como el propio presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y de Esquerra Republicana, se compromete a organizar el referéndum.

Se busca olvidar, lo antes posible, la disputa entre los dos partidos, tras difundirse las grabación de las conversaciones de David Bonvehí, el coordinador territorial del Pdecat, según las cuales el partido de Puigdemont y de Artur Mas buscaría ya un candidato “autonómico” para las elecciones al Parlament.

El Govern busca una imagen plástica de unidad, nada más alejado de la realidad

Todo unidad, de cara al movimiento soberanista, de cara a las entidades cívicas como la ANC u Òmnium Cultural, que están movilizando a los suyos para preparar la Diada del 11 de septiembre, a la espera de saber cuándo se convocará el referéndum.

Justo después de esa reunión del gobierno catalán, Oriol Junqueras, tras una pregunta del economista Xavier Sala-Martín, en un acto soberanista, recordó que existe la posibilidad de declarar la independencia en el Parlament, en el caso de que el Gobierno de Mariano Rajoy impida la celebración del referéndum.

Junqueras sigue hurgando en la herida del Pdecat, que busca cómo sobrevivir como partido

Siempre medido en sus expresiones, Junqueras adoptó más una posición defensiva ante Sala-Martín que una apuesta entusiasta. “Los compromisos están para cumplirse”, aseguró, al recordar que la declaración de independencia figura en el programa de Junts pel Sí. Pero su idea, en estos momentos, es otra.

Junqueras quería que todo el Govern mostrara un apoyo contundente a favor del referéndum. Y, formalmente, lo ha conseguido. En un juego político en el que nadie quiere cometer errores, y sólo se está a la expensa de que los cometa el adversario, Junqueras quiere incidir en las dudas del Pdecat, que es consciente de la dificultad de organizar un referéndum con todo el Estado en contra, con la Fiscalía pendiente de cada movimiento del gobierno catalán. Y que piensa en su propia supervivencia, y en la necesidad de defender su propio espacio ideológico.

El líder de Esquerra juega con la ventaja de que nadie le discute su apuesta independentista. Otra cosa será la decisión que tome el partido, y el propio Junqueras cuando se compruebe la imposibilidad de celebrar el referéndum.

Pero, por el momento, es el Pdecat el que está a la defensiva, justo después de que se haya difundido esa conversación de Bonvehí con cuadros y dirigentes locales de su partido. Sólo Puigdemont, que no se juega nada, está dispuesto a llegar hasta el final.

Es la CUP la que señala con mayor claridad esas vergüenzas de los dos partidos que forman el Govern, al reclamar concreciones. Si se desea ese referéndum, ¿qué pasos se ha dado? ¿Qué medidas tangibles se han aprobado? La organización del referéndum está bajo mínimos, aunque el Govern que preside Carles Puigdemont asegura que lo tiene todo pensado.

El problema es cómo lograr que el soberanismo aterrice hacia unas elecciones autonómicas

El cierre de filas que se quiso proyectar, por tanto, sólo es aparente. El acto de este viernes todavía no está ultimado, y se trató de ofrecer, simplemente, una imagen de unidad. “Sí, nos podemos plantear cualquier acto o gesto que sirva para reforzar todavía más el compromiso del Govern, de todos sus miembros, seguramente tiene todo el sentido hacerlo ahora que se acerca el tramo final del proceso, que las entidades soberanistas plantean sus campañas, que el Pacte Nacional pel Referéndum está a punto de culminar su tarea”, afirmó la portavoz del Govern, Neus Munté.

Todo buenos propósitos, pero tanto el Pdecat como Esquerra ya han comenzado la campaña electoral para las elecciones al Parlament, y el problema es cómo logran que todo el movimiento soberanista pueda aterrizar y asumir que serán unas elecciones autonómicas.

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