Junqueras recibe 350 millones de Montoro, pero quiere 1.090 más

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El conseller considera que la calificación de S&P de la deuda catalana por debajo del bono basura es "artificial", porque Cataluña no puede recaudar impuestos

Montoro y Junqueras, tras una reunión en el Ministerio de Hacienda. / EFE

Barcelona, 18 de marzo de 2016 (21:03 CET)

El vicepresidente de la Generalitat catalana y conseller de Economia, Oriol Junqueras, cuantificó este viernes en unos 1.090 millones la cantidad que tendrá que abonar el Gobierno central a Cataluña por el "cálculo inadecuado" del sistema de financiación autonómica del año 2015.

Un dinero que se suma a los 1.400 millones que recibirá la Generalitat catalana antes del verano a cuenta de la liquidación definitiva del ejercicio de 2014, 350 de los cuales ya se le han transferido.

Tras reunirse durante dos horas con el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, Junqueras aseguró que la preferencia del Govern catalán es que el resto de esa cantidad llegue mes a mes a las arcas autonómicas, sin esperar a julio, cuando está previsto que lo reciban todas. Se trata de paliar las "tensiones de tesorería" que tiene la Generalitat, y asegurar la paga extra de los funcionarios en junio.

Anticipo ingresado

El conseller confirmó que en la noche del jueves les llegaron los 350 millones anunciados por el Ministerio de Hacienda como anticipo de los 1.400 millones que corresponden a Cataluña por la liquidación del ejercicio de 2014 y aseveró que no ha reclamado nuevos adelantos a Montoro. 

También entiende Junqueras que hay "coincidencia" en que al menos algunos de los créditos a corto plazo de la Generalitat pasen a largo plazo, pero no la hay, sin embargo, en cuanto al tipo de interés que se cobra a las comunidades que se adhieren al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). La Generalitat reclama que ese tipo sea del 0% como ya ocurrió el año pasado.

Calificación "artificial"

Además, Junqueras ve "artificial" la calificación de la agencia Standard and Poor's, que ha degradado un escalón más la calificación crediticia de Cataluña, teniendo en cuenta que esa comunidad carece apenas de capacidad para recaudar.

Las relaciones, en todo caso, se han normalizado. Junqueras tiene muy claro que la única vía, en estos momentos, es negociar con el Gobierno central, buscando las contradicciones del modelo de financiación, y con el objetivo de hacer ver que sería el Estado, el Reino de España, quien tendría un problema si deja caer a alguna comunidad autónoma. Cataluña no puede ir a los mercados internacionales a financiarse, y, por tanto, depende de la capacidad de préstamo del Gobierno central. 


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