La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, durante la asamblea del 22 de diciembre en el Fórum de Barcelona. /EFE/MP
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La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha decidido pasar pantalla. Torra, bajo sospecha, para que no se desvie

Alessandro Solís

Economía Digital

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, durante la asamblea del 22 de diciembre en el Fórum de Barcelona. /EFE/MP

Barcelona, 23 de diciembre de 2018 (12:18 CET)

La Assemblea Nacional Catalana (ANC), vanguardia del separatismo más intransigente a los mandos de Elisenda Paluzie, no quiere que sus debilidades generen más debilidades. La fugaz huelga de hambre que iniciaron algunos presos independentistas dividió a la entidad, que también ha visto como los CDR le disputaban el protagonismo en la calle.

Ante esta situación, la ANC se ha visto en la obligación de subir el tono para consagrarse ante sus clientes en el soberanismo, los afiliados y los que no lo están. La presidenta de la entidad, Elisenda Paluzie, ha señalado directamente a uno de los suyos, para que no haya desviacionismos: "Si Quim Torra no cumple, la única alternativa será su sustitución", dijo.

Paluzie afea al govern que haya caído en "demasiadas contradicciones" y haya sido presa de la "inacción". La inacción de la ANC ante la huelga de hambre y otros asuntos es, también, lo que reclaman las voces disidentes de la organización. La dirigente, con este gesto, pretende contentar al sector de socios que reclaman una estrategia conjunta.

Pero es "difícil" la unidad, admite Paluzie, en tanto que unidad puede significar renuncias, a su juicio, y ese es un "límite" que la ANC debe poner, según manifestó en su intervención en el acto público con el que la entidad marcó su línea estratégica, celebrado en el auditorio del Fòrum, en Barcelona.

La ANC sugiere una "presión más efectiva" a Torra

Paluzie quiere saber ahora si el gobierno catalán "se prepara para la independencia o no". Si la respuesta no es afirmativa, solo cabe "sustituirlo", porque entiende que "perderá el apoyo de una parte de la base independentista".

"Con los partidos estamos hablando, pero las posiciones son distantes. No significa lo mismo para todos ellos el mandato del 1 de octubre ni existe acuerdo sobre qué hacer a partir de ahora", comentó Paluzie. Eso sí, "no nos levantaremos de momento de la mesa", avanzó, "pero intentaremos hacer una presión más efectiva".

Referéndum no, unilateralidad sí. Esta es la nueva apuesta de la ANC. Una nueva consulta con tres posibles opciones de respuesta "no sirve de nada" y "debilita" al independentismo, alegó Paluzie. "Los referendos son binarios aquí y en todas partes porque se hacen para clarificar sobre una opción concreta", dijo.

Ya entrados en la parte final del acto, la líder de la entidad se sinceró y lanzó una pregunta a sus simpatizantes: "¿Qué más nos tiene que hacer el Estado para que nos demos cuenta de que no nos reconoce ni reconocerá nunca como sujeto político?". Y así, con una amenaza al Govern un año después de las elecciones autonómicas, la ANC cierra otra semana de confusión.

Paluzie como guardiana de las esencias no quiere un paso atrás ni para tomar aliento, aunque cada vez más empiecen a pensar que quizás el rey de la reública catalana va desnudo y sin nada que envuelva su ficción.

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