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Las personas con diabetes reclaman que el Estado cubra métodos de inyección y control menos dolorosos, que implican un gasto extra de casi 850 euros anuales

Juan Pedro Chuet-Missé

Los medidores de glucosa, así como los puertos de inyección, implican más gastos para los enfermos de diabetes.

Barcelona, 22 de julio de 2017 (05:55 CET)

Casi seis millones de personas en España sufren de diabetes. La del tipo 2, que se da sobre todo en adultos a partir de los 18 años, alcanza a un 87% de los enfermos, mientras que la del tipo 1, que tiene una mayor preeminencia en niños y adultos jóvenes, es padecida por unas 600.000 personas, según un cálculo de la FEDE (Federación de Diabetes Españoles).

Padecer el tipo 1 implica tener que aplicarse insulina entre cuatro y cinco veces al día. El método más tradicional es pinchar el cuerpo con una jeringuilla, una y otra vez, cada tres horas en promedio. O sea, la persona que tiene un déficit absoluto de insulina deberá clavarse una aguja hasta 140 veces en un mes.

Los padres que tienen que inyectar a sus hijos tienen que lidiar con el temor infantil a las agujas, y los adultos deben alterar su rutina para realizar los pinchazos.

Dos métodos efectivos pero caros

En el mercado se encuentran dos dispositivos, llamados puertos de inyección, que reducen notablemente las aplicaciones: el Insuflon (de Convatec) y el I-Port Advance (de Medtronic). El primero es un pequeño puerto con una cánula que se inserta en el tejido subcutáneo, que tras retirar la aguja, queda pegada con un pequeño apósito. En la cánula, cuando corresponde, se inyecta la insulina sin necesidad de volver a pinchar con una jeringa.

En el caso del I-Port, este dispositivo es más cómodo de colocar y también permite que la insulina se inyecte directamente sin necesidad de recurrir a las agujas. Como su colocación tiene una duración de tres días, el paciente reducirá las inyecciones de las 140 mensuales a sólo 10.

Personas con diabetes: los puertos de inyección permiten reducir los 140 pinchazos mensuales a sólo 10

El problema es el coste: estos dispositivos cuestan desde 30 hasta 70 euros el kit para un mes, o sea hasta unos 840 euros anuales. A este precio se le debe sumar los gastos que tiene una persona con diabetes, que puede llegar a los 1.770 euros anuales, calcula la FEDE. De este coste, un 15% se va en fármacos antidiabéticos, otro 24% en otros fármacos como antihipertensivos o hipolipemiantes, y el 61% en gastos de atención primaria y hospitalizaciones.

iport diabetes
I-port, un puerto de inyección que reduce las aplicaciones con jeringas de 140 a 10 mensuales.

La Seguridad Social no cubre los puertos de inyección

El problema es que estos kits para reducir las inyecciones no están cubiertos por la Seguridad Social. Por ello la federación española y las delegaciones comunitarias se han sumado al reclamo de los pacientes y han solicitado al Ministerio de Salud que integren estos dispositivos a la cartera de productos que son subvencionados por las administraciones públicas.

“Pero no sólo hemos solicitado que integren a estos puertos de inyección, sino que hemos pedido que la Seguridad Social cubra todos los dispositivos tecnológicos que se encuentren en el mercado para ayudar a los diabéticos”, precisa Aureliano Ruíz Salmón, vicepresidente primero de FEDE y presidente de la Asociación Cántabra de Diabéticos.

Diabetes: la enfermedad implica un gasto de 5.447 millones entre tratamientos y hospitalizaciones

Otros dispositivos que no están cubiertos por la Seguridad Social son los medidores de glucosa. Las personas con diabetes deben pincharse en un dedo y analizar una gota de sangre para precisar el nivel de sangre en su organismo. Las tiras tradicionales para las muestras son gratuitas, pero hay medidores más sofisticados que evitan los pinchazos, y cuestan 60 euros por un uso de 15 días. “Queremos que las personas diabéticas puedan aprovechar la tecnología que ha salido para tener una mejor calidad de vida”, dice Ruíz Salmón.

El elevado coste de la diabetes

El Ministerio de Salud se comprometió a estudiar el pedido y desde la FEDE esperan que antes de fin de año puedan tener una respuesta positiva. El Gobierno no ha precisado cuánto debería transferir a las comunidades autónomas para responder a las necesidades de las personas diabéticas, “pero el Estado tiene que tomarlo como una inversión y no como un coste”, dice el vicepresidente de la federación.

Según la FEDE, la diabetes insume al Estado más de 23.000 millones de euros, entre un gasto directo de 5.447 millones de euros en el sistema sanitario, y e indirectos en el orden de los 17.630 millones, divididos entre lo que se diluye por absentismo laboral (8.400 millones), jubilaciones anticipadas (9.484 millones) y gastos sociales (101 millones).

En términos de salud, el 16% de las personas ciegas en España lo son a causa de la diabetes, y 25.000 españoles mueren cada año por esta enfermedad, la sexta causa de defunciones en el país.

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