La UE deja caer a Grecia mientras los ciudadanos exprimen los bancos

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CRISIS GRIEGA

Yanis Varoufakis, ministro griego de Finanzas, el sábado en Bruselas

Barcelona, 27 de junio de 2015 (20:52 CET)

Será todo o nada. La decisión final sobre la estabilidad del sistema bancario griego la tomará el domingo el Banco Central Europeo (BCE). El Consejo de Gobierno del ente decidirá si mantiene o no, y en qué condiciones, la línea de ayuda de emergencia a los bancos griegos. La reunión llegará después de que el Eurogrupo rechazara prorrogar el programa de ayuda a Grecia, y después de que los ciudadanos sacaran 400 millones de euros de las terminales en un día.

La decisión sobre ampliar o no la liquidez de emergencia (ELA, por sus siglas en inglés), no está subeditada a ningún programa de ayuda. El criterio principal es la solvencia del sistema bancario en cuestión. Y, en lo que respecta a Grecia, el equipo de Mario Draghi deberá evaluar hasta qué punto es grave la fuga de capitales que sufre el estado heleno.

Patada en la mesa

La reunión del BCE tiene lugar un día después de que la Eurozona viviera uno de sus días más críticos. El grupo de trabajo de los ministros de Finanzas y Economía de la Unión rechazó prorrogar el programa de rescate financiero a Grecia, que vence el martes 30 de junio. Tras el golpe de efecto, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, instó al gobierno de Alexis Tsipras a "cumplir con los acreedores".

La decisión se tomaba menos de 24 horas después de que Grecia anunciara la celebración de un referéndum el 5 de julio sobre el último programa de ajustes que pide la troika (BCE, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) para conceder más oxígeno. Tras ser expulsado de las negociaciones, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, valoró que "era un día triste para Europa".

Al límite

El pulso entre Atenas y Bruselas aumenta a medida que se acercan las fechas de vencimiento de la deuda griega. El martes, el gobierno de Alexis Tsipras debe encontrar la manera de repagar 1.500 millones de euros al FMI. El 20 de julio, el país heleno amortizará 3.500 millones de euros al Banco Central Europeo. Un més más tarde, son 3.200 millones más al BCE y los bancos centrales de diversos estados miembros.

En paralelo a los vencimientos de deuda soberana, la coalición de gobierno en Atenas está atenazada por las demandas de capital de sus propios ciudadanos. Según la televisión griega Mega, el sábado los ciudadanos griegos retiraron unos 400 millones de euros de terminales de todo el país, hasta el punto que algunos se quedaron sin efectivo (foto superior). Piraeus Bank y Alpha Bank ya han empezado a tomar medidas, como parar las transacciones on line o valorar el cierre de oficinas.

"Abiertos a negociar"

Aunque las posiciones están enconadas, el Eurogrupo se mostró ayer dispuesto a negociar. Luis de Guindos, ministro español de Economía y Competitividad, aseguró tras una segunda reunión -ya sin Varoufakis- que "Grecia sigue en la Eurozona y creo que va a seguir siendo así".

Por su parte, el presidente Jeroen Dijsselbloem recalcó que "el Eurogrupo sigue teniendo 19 miembros", en referencia a Grecia, y que ha sido el país heleno "el que ha decidido romper las negociaciones con los acreedores". No obstante, Dijsselbloem sí dejó claro que la Eurozona "tomará las medidas necesarias para preservar su estabilidad financiera".

Las nuevas herramientas incluirían el llamado 'plan B', esto es, la hoja de ruta en caso de que Grecia suspenda pagos y deba dejar la Eurozona. Aunque el Eurogrupo rechaza el escenario --y llama a Tsipras a no poner las urnas el 5J-- se cree que la reunión de ayer ya sirvió para trazar la estrategia de emergencia si el estado heleno incurre en 'default'.

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