Artur Mas y Quim Torra antes del estreno de la ópera "I puritani" en el Gran Teatre del Liceu, Foto: EFE/QG

Las protestas independentistas estropean el estreno del Liceu

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Un enfrentamiento verbal entre los asistentes a la inauguración de la temporada del Liceu empaña el inicio de la ópera "I puritani"

Alessandro Solís

Economía Digital

Artur Mas y Quim Torra antes del estreno de la ópera "I puritani" en el Gran Teatre del Liceu, Foto: EFE/QG

Barcelona, 06 de octubre de 2018 (12:19 CET)

El plan quizás pasaba por despejar la cabeza tras días de tensión extrema, como cualquier otra noche en el museo. Pero no era una noche cualquiera, sino la inauguración de la temporada del Gran Teatre del Liceu.

Al estreno de la ópera de Vincenzo Bellini, I puritani, se apuntaron pesos pesados de la política catalana como el president Quim Torra; la ministra de política territorial Meritxell Batet; y el aspirante a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls. Desde sus butacas, en los palcos del Liceu, fueron testigos de cómo el otoño caliente se abrió paso en un escenario que suele evitar los dramas del momento.

Ocurrió sólo durante un par de minutos, pero fueron suficientes para que las reivindicaciones separatistas hicieran acto de presencia en el coliseo barcelonés. Y, claro, se produjo la reacción de quienes no las comparten. En suma, las paredes del Liceu no pudieron contener una breve aparición del clima de división que caracteriza a la sociedad catalana.

El otoño caliente ocupa el Liceu

Nada más apagarse las luces, durante la proyección de algunas frases cortas que pretendían situar a los espectadores en el contexto de la obra, saltó un grito desde una butaca. Decía, en catalán, "¡como aquí!", queriendo comparar el asesinato de centenares de católicos irlandeses con la realidad de Cataluña. Inmediatamente, haciendo uso del castellano, otro asistente espetó "¡calla!", informó El Periódico.

Pero el espectador soberanista no se rindió y, ante otro dato histórico de otro lugar y otra época, reclamó: "¡Eso también pasó aquí!". La frase a la que aludía se refería a la derrota de los católicos en la guerra de la que versa la ópera, y la decapitación del monarca Carlos I. Uno, dos, tres, y tal vez hasta más: los gritos de quienes demandaban que el objetante hiciera silencio. "¡Empieza director!", exclamó el último.

El episodio recuerda a la entonación de Els Segadors por parte de una porción del público del Liceu unos días después del 20-S, hace más de un año. Los catalanes protestaban por los registros a la consejería de Economía de la Generalitat antes del referéndum del 1-O. Aquella vez también sonaron los gritos de "¡votaremos!", mientras una mitad del aforo apostó por quedarse en silencio.

Lo cierto es que esta vez la reacción de quienes se oponen a las reivindicaciones independentistas no fue silenciosa, ni cómoda para el elenco y el resto de los asistentes.

Los políticos tomaban nota, probablemente, para futuros discursos. No solo estaban los ya mencionados; también se podía ver en los palcos a figuras como Artur Mas, José MontillaMiquel IcetaMarc CastellsFerran MascarellCarles CampuzanoJaume Collboni, entre otros.

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