Mas se abraza a los presupuestos de 2014 para acabar la legislatura

stop

El posible acuerdo sobre las cuentas con ERC y el pacto sobre la fecha de la consulta pueden llevar a CiU hasta 2016

La vinyeta de l'Avi

28 de septiembre de 2013 (21:03 CET)

Las cuentas de la Generalitat para 2014 serán determinantes para Artur Mas. La dirección de CiU es plenamente consciente de que pueden ser un pasaporte para acabar la legislatura, pase lo que pase con la consulta soberanista fijada, inicialmente, para antes de que acabe el año.

Mas ha preparado el terreno, y la cúpula de la federación nacionalista también ha allanado el camino para que el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, pueda tener una mayor confianza y “haya entendido” que a todos les puede convenir llegar hasta 2016, según fuentes de CiU.

Si se aprueba el presupuesto de 2014, siempre se puede prorrogar en 2015 y llegar a 2016, sin sufrir grandes heridas. Así lo entiende la dirección de la coalición nacionalista.

La consulta, en el Congreso

Oficialmente todo va sobre ruedas. El Parlament aprobó el viernes una moción para llevar al Congreso la petición de una consulta pactada, que se debería negociar con el gobierno central en los próximos tres meses. En Barcelona, CiU y ERC acordarán, aunque en el marco del Parlament, junto con las fuerzas políticas que suscriben el derecho a decidir, la fecha y la pregunta de la consulta, también antes de que acabe el año.

De forma paralela, Mas necesita presentar en la cámara catalana las cuentas de 2014, con una supuesta victoria previa. La decisión de prorrogar los presupuestos en 2013, ha permitido al Govern ahorrar 1.800 millones de euros. O dicho de otro modo: no ha necesitado ajustar las cuentas en 1.800 millones.

ERC, entraría en el Govern

Eso se explica por los diferentes objetivos de déficit que se han negociado con el gobierno central. Del 0,7% inicial, al 1,58% finalmente permitido, pasando por el 1,2%, vigente durante los últimos cuatro meses. En 2014, el objetivo, para todas las autonomías, es del 1%, y, pese a las quejas del conseller d'Economia, Andreu Mas-Colell (CIU), ese límite puede estar al alcance del Govern, sin asumir nuevos recortes.

En gran medida, porque la Generalitat no pagará tantos intereses por la financiación de la deuda, gracias a las carencias pactadas con Madrid, dentro del acuerdo sobre el Fondo de Liquidez Autonómica. Y, lo que es más importante, si ERC logra ese acuerdo sobre la fecha y la pregunta de la consulta, podría entrar en el Govern, como ha señalado el propio Junqueras.

Un presupuesto duro, pero social

El presupuesto, en todo caso, será duro, aunque los republicanos quieren que tenga un claro carácter social. Junqueras desea que sean las cuentas más sociales de la Generalitat de los últimos años, y supere el 54,9% en esas partidas que se alcanzó en el presupuesto de 2010, con el socialista José Montilla en la presidencia de la Generalitat, los últimos presupuestos del tripartito.

Mas destacó en el discurso del debate de política general en el Parlament de esta semana que el pago de intereses para financiar la administración autonómica ha sido enorme en el último año. Ha llegado a pagar 5.000 millones de euros, sólo en intereses, que supera al presupuesto del Departament d’Ensenyament.

Recuperar la paga extra

Esquerra busca que se pueda paliar, en lo posible, el necesario recorte del presupuesto, y, junto con CiU, se ha acordado que los posibles ingresos por el impuesto a las entidades financieras, con 500 millones de euros previstos, los acabe aportando el gobierno central, como compensación por haber recurrido y haber impulsado uno propio. Si llega esa partida, el Govern la utilizará para recuperar la paga extra a los funcionarios, que, inicialmente, se suprimirá de nuevo en 2014.

Pero, con todos estos elementos, Mas tiene claro que podrá sacar adelante los presupuestos para 2014, y comenzar a respirar con el objetivo de acabar la legislatura.

Esquerra asume esperar

Un dirigente de CiU analiza la situación de Esquerra, que el propio Junqueras habría compartido. “A Esquerra no le interesa anticipar la convocatoria de las elecciones, aunque no se pueda celebrar la consulta en 2014”.

¿Por qué? Según el argumento que se utiliza en la sede de Convergència, Esquerra no quiere asumir la responsabilidad de gobernar, en estos momentos, en solitario. Podría aguantar hasta 2016 para buscar, también de forma compartida, la gobernación de la Generalitat, que, en ese momento, tendría el reto de impulsar una declaración unilateral de independencia, si hasta entonces el gobierno español no ha permitido el referéndum.

Mas y las generales de 2015

Pero, pase lo que pase, y asumiendo Mas que no tendrá la consulta en 2014, aunque siga los pasos acordados y fije la fecha y la consulta antes de que acabe 2013, el President mira hacia adelante. Si puede gobernar, si puede demostrar, aunque sea mínimamente, que ha ayudado para mejorar la situación económica, si Catalunya evoluciona en su conjunto en los dos próximos años, Mas podría tener algunas opciones en 2016.

Y siempre podrá dejar constancia de que él intentó convocar una consulta sobre la autodeterminación de Catalunya. Poco antes, sin embargo, habrá elecciones generales, previstas para finales de 2015. Con otro gobierno español en Madrid, Mas podría tratar de negociar de nuevo.

Pero todo eso pasa por tener atados los presupuestos de 2014, una prioridad absoluta, y una exigencia de todos los actores económicos y sociales, como le ha recordado el presidente de Foment, Joaquim Gay de Montellà esta semana.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad