Oriol Pujol seguirá de diputado e insiste en la “guerra sucia”

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ESCÁNDALO POLÍTICO

Josep Rull, Jordi Turull, Oriol Pujol y Lluís Corominas./ED

19 de marzo de 2013 (14:00 CET)

Oriol Pujol se ha mostrado “tranquilo”, con ganas de explicarse, con autoridad, consciente de que era el momento para mostrarse fuerte, después de conocer que ha sido imputado por tráfico de influencias en el caso ITV. Pero ha sido una necesidad, un gesto que también querían ver los militantes de CDC. “No me escondo con la bandera, pero ha habido y hay guerra sucia”, ha asegurado, en la sede de Convergència, en la calle Còrsega de Barcelona, flanquedado por Josep Rull, Jordi Turull y Lluís Corominas, los que serán, a partir de ahora, los responsables orgánicos del partido.

El todavía secretario general de CDC y presidente del grupo parlamentario de CiU en el Parlament, deja sus cargos de responsabilidad, tanto en el partido como en la cámara catalana, pero se mantendrá de diputado. “Hubiera sido una acción desmesurada renunciar al acta de diputado porque, además, incorporaría una dosis de culpabilidad que no se corresponde con la realidad”, ha afirmado.

Se trata de la misma actuación adoptada por el PSC, respecto a su secretario de organización, Daniel Fernández, imputado por el Caso Mercurio, que seguirá de diputado.

Salvar la "transición nacional"

Por tanto, Oriol Pujol, como anunció en su momento, no ha querido “ser un estorbo” en el proceso de “transición nacional” y se aparta de forma transitoria. Esa es la idea que ha querido defender el dirigente de Convergència, sabedor de que la figura de un imputado puede ser un obstáculo casi definitivo para su carrera política. Lo ha sido en otros muchos casos, pero Oriol Pujol cree que podrá rehabilitar su imagen.

El proceso judicial se ha puesto en marcha, algo que agradece el dirigente de CDC, para poder explicarse y ofrecer su versión. Pero la cuestión judicial y la política no son equiparables. Y eso lo sabe también Oriol Pujol.

El problema es de Oriol Pujol, pero también de Artur Mas, que deberá recomponer la estructura orgánica del partido. Fuentes de Convergència mantienen que será necesario un congreso extraordinario, para recomponer los equilibrios internos.

Bicefalia en CDC

Por ahora, será este mismo martes cuando un comité ejecutivo extraordinario de CDC nombrará a los nuevos responsables. La decisión estaba tomada desde hace varias semanas. Josep Rull, secretario de organización, se hará cargo de la secretaría general, pero compartirá la responsabilidad con Lluís Corominas, vicesecretario general de Relaciones Institucionales, en una especie de bicefalia.

Al frente del grupo parlamentario se situará Jordi Turull, un alfil combativo en los duelos dialécticos en el Parlament, fiel a Oriol Pujol. Y el posible sucesor de Artur Mas en su momento, se quedará de diputado raso: “A la espera de lo que me diga el grupo parlamentario”.

Rechazo de las acusaciones

Oriol Pujol ha mantenido que ni ha sido “colaborador” ni “necesario”, en la presunta trama corrupta sobre la concesión de las ITV. Y que no pretendió ni ha pretendido nunca “tener ninguna empresa” y que todas sus actuaciones “se han movido en la legalidad”.

Es la hora, por tanto, según ha dejado constancia en la sede de CDC, de defenderse y de buscar “lo antes posible” lo que Artur Mas enumeró como “reparación”. Es decir, en un proceso de regeneración democrática, que quiso emprender el President Mas tras sus reuniones con los organismos de control de la Generalitat y los responsables judiciales de Catalunya, se debe actuar “con firmeza, con transparencia, y con reparación”.

Esa “reparación”, la recuperación de Oriol Pujol de sus cargos orgánicos, puede tardar un tiempo, si es que la vía judicial le da la razón. Políticamente, Convergència, en cambio, necesita con urgencia adoptar decisiones.

Esa es la responsabilidad de Mas. Según diversos dirigentes de CDC, lo que este martes se ha producido debería acabar en un congreso extraordinario de Convergència.
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