Puigdemont defiende su presidencia a distancia "con las nuevas tecnologías". EFE

Puigdemont confirma que su plan es presidir la Generalitat desde Bruselas

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Carles Puigdemont defiende ser presidente a distancia porque "los grandes proyectos empresariales se gobiernan con las nuevas tecnologías"

Madrid, 19 de enero de 2018 (09:39 CET)

Carles Puigdemont mantiene su pulso para ser investido presidente de la Generalitat desde Bélgica, pese a la pérdida de apoyos en el Pdecat y ERC, y ha confirmado que su intención es dirigir el gobierno desde Bruselas porque si regresa a Barcelona acabaría en prisión.

"Hoy en día los grandes proyectos empresariales se gobiernan con las nuevas tecnologías. No son las condiciones normales que nos gustaría, pero es mejor esto que desde la prisión", ha defendido en una entrevista en Catalunya Ràdio. Considera, en este sentido, que no es ningún inconveniente insalvable no tener un contacto presencial con la realidad catalana.

Los argumentos de Puigdemont suscitan contrariedad entre las formaciones independentistas. Nadie las está expresando con mayor claridad que el presidente del Parlament, Roger Torrent, que, poco a poco, va mostrando sus cartas. Este viernes ha enviado un mensaje implícito a Puigdemont al decir que su obligación que el candidato a presidente de la Generalitat "pueda ser investido", en declaraciones al diario Ara. Y no sólo eso, sino que también ha añadido que "la Generalitat tiene que ser efectiva".

Pero Puigdemont sigue en sus trece y piensa defender a capa y espada su candidatura porque considera que es "perfectamente investible presidente". "Tengo todo el derecho del mundo, espero que los derechos de los diputados sirvan para todos. Hoy soy un diputado perfectamente elegible como presidente", ha insistido, sin concretar la fórmula para una investidura a distancia que no contempla el reglamento del Parlament.

Puigdemont asegura que los votantes catalanes votaron su "restitución" como jefe del gobierno catalán y argumenta que su hipotético nombramiento sería "la señal de no rendición y de querer construir la República". En consecuencia, asegura que no existe un plan B, en forma de investidura de otro candidato de Junts per Catalunya.

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