El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont durante su intervención en la presentación de su libro "La crisis catalana: una oportunidad para Europa", en un reciente acto celebrado en la 82 edición de la Feria del Libro de Amberes

Puigdemont se queda solo con su propuesta a Junqueras

stop

El gobierno de Quim Torra y el Pdecat ignoran la propuesta de Puigdemont de ir como número 2 de Junqueras a las europeas. ERC y la CUP la rechazan

Marcos Pardeiro

Economía Digital

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont durante su intervención en la presentación de su libro "La crisis catalana: una oportunidad para Europa", en un reciente acto celebrado en la 82 edición de la Feria del Libro de Amberes

Barcelona, 13 de noviembre de 2018 (20:56 CET)

Pocas veces se ha visto tan sólo a Carles Puigdemont como este martes. El mismo día en que confesó que pasa muchas jornadas encerrado en su refugio de Waterloo, atrincherado en lo que él llama la "casa de la república", el ex presidente de la Generalitat experimentó con cierta crudeza lo que se siente predicando en el desierto.

Puigdemont recibió en su domicilio toda la tramoya de Catalunya Ràdio, que desplazó a su locutora estrella, Mònica Terribas, para entrevistar al líder huido. Repetía el dirigente soberanista los lugares comunes conocidos de su discurso durante la entrevista cuando se descolgó con una propuesta sorprendente: está dispuesto a volver a ser candidato si es para ser número dos de Oriol Junqueras a las elecciones europeas; querría, además, que Anna Gabriel fuese la número tres.

Pero lo verdaderamente sorprendente fue la reacción de ciertos actores políticos soberanistas. No de ERC, que una vez más se desmarcó de cualquier tipo de candidatura conjunta con los neoconvergentes. No de la CUP, que ni siquiera tiene interés en concurrir a las europeas. Sino de los suyos: del gobierno de Quim Torra, del Pdecat y de la Crida.

De Elsa Artadi a Joan Tardà

La mayoría del universo neoconvergente dio la callada por respuesta a Puigdemont en el mejor de los casos. En el peor, como la portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi, se vieron obligados a hablar porque tenía a los periodistas enfrente. "El Govern tiene preferencia por estrategias unitarias del movimiento independentista, pero no entra en cómo los diferentes partidos políticos deben configurar sus listas", dijo Artadi, que comenzó refiriéndose a la propuesta de Puigdemont como a "un comentario".

Ningún dirigente de la Crida ni del Pdecat salió a aplaudir la idea de Puigdemont, que, según ERC, no fue trasladada en ningún momento de manera oficial. Irónico y sin perder las formas, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, dijo que la oferta del líder huido es "suficientemente singular" como para no opinar sin conocer el contexto.

La postura de la dirección del Pdecat

La dirección del Pdecat intentó dejar pasar la oferta de Puigdemont sin generar ruido para evitar el debate. Las fuentes consultadas del Pdecat, no obstante, fueron muy claras al respecto: "Hay alguna gente en nuestro partido que dice para salvar los muebles hay que ir con Junqueras a las europeas. Pero a la dirección del Pdecat le cuesta mucho asumir esa idea de ir con Junqueras porque la ven como una patada, otra más, hacia adelante".

En realidad, la gran preocupación del Pdecat son las elecciones municipales, y no las europeas, porque el partido soberanista se juega mucho. Se juega, nada más y nada menos, que los 439 alcaldes y los 3.600 concejales que tiene en este momento. Ése es su gran quebradero de cabeza.

El guión electoral de las europeas preocupa menos porque el Pdecat está convencido de que puede hallar un cartel para sustituir al eurodiputado Ramon Tremosa —está descartado— con la clave de siempre de su discurso: denunciar "la represión". En este cuadro encajan varios nombres, tanto exconsellers encarcelados como abogados del líder huido con ínfulas políticas y mediáticas (Jaume Alonso-Cuevillas).

 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad