Rajoy se hace el gallego

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El presidente afirma que el “Estado de Derecho no se somete a chantaje” y minimiza el escándalo Bárcenas

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy (d), y el primer ministro de Polonia, Donald Tusk | EFE

15 de julio de 2013 (16:31 CET)

Dos preguntas en la misma dirección. Y las respuestas, unívocas. Una de ellas por escrito, porque Mariano Rajoy era perfectamente consciente de lo que quería transmitir. El mensaje: “Esta es una democracia seria y las instituciones no se someten a chantaje”.

Así ha reaccionado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (PP), ante el escándalo del caso Bárcenas. Nada más. Ningún comentario adicional. Rajoy no se distanciará de su estrategia política en todo este asunto. De hecho, es la misma que utiliza para gestionar el resto de carteras del Gobierno.

Sea sobre el posible rescate de España, o del escándalo del caso del ex tesorero del PP, Rajoy actúa de la misma manera. Sabe que quedan 15 días para las vacaciones de verano. Y fiel a su filosofía, espera que la polémica amaine. Aunque esta vez pudiera ser distinto, porque el resto de fuerzas políticas, con el PSOE a la cabeza, considera que se ha llegado demasiado lejos y la prensa internacional ya ha situado la cuestión como uno de los problemas centrales de España.

Comparecencia

Poco antes de que el Presidente compareciera ante los medios junto al primer ministro polaco, Donald Tusk, tras una cumbre bilateral entre ambos países; Bárcenas admitía al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que las entregas en efectivo llegaron al propio Rajoy. Eran los famosos sobres en concepto de sobresueldos que el ex tesorero entregó a la cúpula del PP. En su declaración, también ha afirmado que la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, recibió retribuciones en efectivo desde 2008 a 2010, informa Europa Press.

El ex tesorero, en prisión desde el pasado 27 de julio, ha entregado a Ruz un pendrive con información relacionada con la contabilidad B del partido en el Gobierno.

Organismos

Rajoy no ha negado en ningún momento que los mensajes de texto que intercambió con Bárcenas, publicados este domingo por el diario El Mundo, fueran falsos. De hecho, el Presidente ni tan sólo ha mencionado el nombre del ex tesorero del partido.

En defensa propia, el máximo líder del PP ha asegurado que la mejor manera de demostrar la pulcritud de la instrucción del caso es que los organismos que participan en ella son los mismos que empezaron a tirar del hilo del caso Gürtel. Esto ratifica, según su punto de vista, que el partido no ha presionado para dejar en agua de borrajas la investigación. “El Estado de derecho no se somete a chantaje”, ha reiterado.

Continuidad del Ejecutivo

El Presidente se ha remitido a la declaración que realizó el pasado 3 de febrero, otra de las pocas ocasiones en que se ha referido (elípticamente) al caso Bárcenas. En ese momento, negó que hubiera cobrado alguna vez sobresueldos del partido sin declarar a Hacienda.

Rajoy ha cerrado su comparecencia con una reclamación para que se entiendan sus silencios. “Un presidente del Gobierno no puede salir cada día al paso de los rumores e informaciones que se vayan produciendo”, ha sentenciado.
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