Sánchez busca seducir a Iglesias en un discurso muy duro contra Rajoy

stop

El líder socialista se presenta como el artífice desde el centro de un gobierno del "cambio" con Ciudadanos y Podemos

Pedro Sánchez, aplaudido por la bancada del PSOE / EFE

Barcelona, 01 de marzo de 2016 (19:16 CET)

Pedro Sánchez ya ha superado la primera prueba. Ha desgranado sus propuestas para una futura legislatura con calma y con cierta gracia en un buen discurso de casi dos horas en el que ha arremetido sin piedad contra Mariano Rajoy y ha tratado de seducir a Pablo Iglesias.

El líder socialista, que no ha escondido que su partido tiene la llave de la gobernabilidad, se ha presentado como el hombre capaz de configurar desde el centro un nuevo gobierno del "cambio" conformado por el PSOE, Ciudadanos y Podemos.

Visto bueno de Ciudadanos

Ya cuenta con el beneplácito de Albert Rivera, a quien ha dado las gracias reiteradamente por su valentía. Ahora, sólo le falta atraer a Podemos hacia sus postulados. Quiere hacerlo a través del "diálogo". Y también mediante la seducción.

Por eso, tras cada una de sus propuestas, ha mirado sin disimulo a Iglesias y ha soltado la coletilla: "esto podríamos ponerlo en marcha la próxima semana". Estas medidas ya eran conocidas, pues se desvelaron tras la firma del acuerdo con Ciudadanos.

¿Cómo podéis rechazar esto?

Pero Sánchez les da dado una vuelta para hacerlas atractivas a los podemitas. ¿Cómo podéis rechazar esto?", esa era la tesis de sus discurso, claro, aunque en algunos momentos un tanto desordenado.

¿En qué consisten esas propuestas. Esas ofertas que Podemos no puede rechazar? Sánchez ha planteado cinco desafíos para su soñado gobierno del cambio: empleo, desigualdad, lucha contra la corrupción, política internacional y la crisis de Cataluña.

Empleo y contratación

En materia de empleo, Sánchez se propone dejar a tras el paro a través de la apuesta por "la innovación y la productividad". También plantea pasar página de la reforma laboral del PP creando "un nuevo modelo de crecimiento inclusivo", apostar por la negociación colectiva, limitar a dos años los contratos temporales y reducir a tres las modalidades de contratación.

Estas iniciativas son el resultado de la negociación con Ciudadanos, que quería instaurar un contrato único. No es tampoco el modelo ideal para Podemos, pero el líder socialista no se ha cansado de recordar que España sólo encontrará la gobernabilidad si todos los actores de los pactos hacen cesiones y renuncian a sus líneas rojas.

Propuestas para la igualdad

Las propuestas en materia de igualdad son mucho más asequibles para los de Pablo Iglesias. El candidato a la investidura planea aprobar un plan de emergencia social, reconstruir y modernizar el Estado del bienestar, introducir una renta mínima vital, una prestación por hijo a cargo y un complemento salarial garantizado.

Además, se propone subir el salario mínimo interprofesional, buscar la manera de incluir en la sociedad a las personas sin hogar, recuperar la sanidad pública y universal para todos los que vivan en España con independencia de su lugar de origen, dictar una ley de igualdad salarial para hombres y mujeres y crear más oferta pública de guarderías.

Lucha contra la corrupción

Sánchez también ha sido convincente en el ámbito de la lucha contra la corrupción con una propuesta estrella: que los altos cargos y los miembros de instituciones como el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Radio Televisión Española y hasta el Fiscal General del Estado dejen de ser elegidos a dedo y pasen a designarse a través de una convocatoria pública en la que cuenten los méritos de los candidatos y no sus afinidades políticas.

El problema de Cataluña

Las propuestas para Cataluña han sido menos ambiciosas y seguramente poco interesantes para las formaciones independentistas. Sánchez no se ha atrevido a prometer un sistema de financiación a la vasca para Cataluña. Se ha limitado a ofrecer más dinero para la dependencia y para las políticas activas de empleo y a atender los ruegos que le lleguen desde la Generalitat activando las comisiones bilaterales, que no se reúnen desde 2011.

La reforma de la Constitución

El candidato socialista ha desgranado también un paquete de medidas contra el cambio climático y de tipo ecológico sabedor de que son del agrado de Podemos. Y por último, ha reiterado su eterna proposición para reformar la Constitución que pasa por el reconocimiento de nuevos derechos, la modificación del artículo 135 para "garantizar la estabilidad presupuestaria", el reconocimiento de los derechos sucesorios de la Corona para las mujeres, el cambio de la regulación electoral y la creación de un sistema federal.

El secretario general del PSOE ha aderezado todas estas propuestas con  duras críticas a Rajoy a sus políticas de los últimos cuatro años que, a su juicio, se han caracterizado por "el insulto, la descalificación y el discurso del miedo". Para Sánchez, Rajoy ha sido un maestro de "la soberbia y la imposición" lo que ha contrapuesto con la "humildad y la ambición" que configurará su gobierno si llega a formarlo.

Ataques a Rajoy

"Hasta la peor de las medidas que propongo es mejor que mantener a Rajoy", ha llegado a decir Sánchez en su intento de convencer a Podemos de que su propuesta es la única que puede echar al PP del gobierno.

Los diputados descansarán hasta mañana miércoles. A primera hora de la mañana, Rajoy contestará a las propuestas y a las ofensas del candidato socialistas. Después irán pasando uno por uno el resto de los líderes políticos en el Congreso: primero Iglesias (que cederá parte de su tiempo a los líderes de las mareas), seguido de Rivera y más tarde de los de las formaciones minoritarias.

La intriga de la votación del viernes

Pero a estas alturas, la única intriga que ofrece esta investidura es la de saber si las dotes de seducción de Sánchez han dado sus frutos y si los socialistas consiguen atraer a Podemos hacia ese gobierno del "cambio". Eso se sabrá el viernes por la noche cuando, oídas todas las voces, se celebre la segunda votación en la que al socialista le bastaría con una mayoría simple para salir investido como nuevo presidente español.                 
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad