El consejero Toni Comín controla unos 80 ambulatorios que se usarían como centros de votación. Foto: EFE

La sanidad de Comín es la tercera peor de España

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El sistema sanitario catalán se hunde entre los peores de España mientras las listas de espera se disparan en 2016, según la FASP

Economía Digital

El consejero Toni Comín controla unos 80 ambulatorios que se usarían como centros de votación. Foto: EFE

Barcelona, 28 de septiembre de 2017 (16:50 CET)

El sistema sanitario catalán se hunde como uno de los peores del Estado según el último informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FASP). En concreto, solo la Comunidad Valenciana y Canarias, que arrastran graves carencias desde hace más de una década, cuentan con un sistema público con índices más pobres. Del caso catalán llama la atención su evolución reciente: si en 2009 su sanidad figuraba como la quinta mejor del país; hoy ocupa el tercer lugar por la cola en este ranking.

Aunque el deterioro comenzó años antes de su llegada, el equipo dirigido por Toni Comín no ha sido capaz de sacar del pozo a los hospitales y centros de salud catalanes. Más bien al contrario. Cataluña hoy presenta algunas de los peores ratios del Estado, por ejemplo en lo que se refiere a las listas de espera.

Un paciente catalán ha de esperar, de acuerdo a las cifras aportadas por la FASP, 138 días para ser atendido por un especialista, frente a la media estatal de 70 días. En el caso de las operaciones quirúrgicas, la espera asciende a 173 días, cincuenta días más que la media en el conjunto de España.

La lista de espera en Cataluña para la consulta con un especialista asciende a 138 días

Otro de los puntos más llamativos del informe tiene que ver con la inversión sanitaria por habitante. Sólo la Junta de Andalucía invirtió menos dinero (1.106,14 euros per cápita) en 2016 por paciente que la Generalitat catalana (1.180,55). Ambos territorios se sitúan a años luz de lo presupuestado por regiones como Navarra (1.633,15) y País Vasco (1.632,79).

Dinero público en centros privados

El estudio de FASP tampoco deja en buen lugar a Comín en uno de sus supuestos campos de batalla: el capital público destinado a entidades privadas. Cataluña dedicó el 24,8% del presupuesto sanitario en 2016 a centros privados. Más del doble de lo destinado por la Comunidad de Madrid y Baleares, las segundas en esta lista, con el 11,7% de su presupuesto.

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