Vila defiende que el Constitucional actúe sobre la consulta soberanista

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HACIA EL 9N

 El conseller Vila y la ministra Pastor. /EFE/Susanna Sàez

28 de agosto de 2014 (12:57 CET)

El Govern que preside el President Artur Mas no ve las cosas de forma homogénea. Hay matices y son importantes. Pero el Govern de CiU sí mantiene diferencias importantes con otras fuerzas políticas como ERC o la CUP. Un conseller que expresa una posición diáfana es Santi Villa, el responsable de Territori, que ha conseguido mantener un diálogo fluido con el Gobierno español, a través de la ministra de Fomento, Ana Pastor.

Y lo que defiende Santi Vila es que el Govern debería aceptar el papel de árbitro del Tribunal Constitucional, y no pasar por encima, como reclama Esquerra Republicana, que quiere realizar la consulta soberanista del 9 de noviembre diga lo que diga el TC, a pesar del recurso que presentará ante el Constitucional el Gobierno de Mariano Rajoy, tanto en contra de la ley de consultas catalana como en contra del decreto de convocatoria que firmará el President Mas.

La legalidad "nos ampara a todos"

Vila entiende que la legalidad catalana es importante y que el Consell de Garanties Estatutàries ha avalado la ley de consultas, aunque cuatro de los nueve juristas expresaron, con votos particulares, sus serias dudas sobre la constitucionalidad de la ley.

Y, pese a entender que “el Tribunal Constitucional no pasa por sus mejores momentos”, como el resto de instituciones y los líderes políticos, Vila defiende el papel de “árbitro” del TC. La alternativa a ignorarlo, ha asegurado en una entrevista en TV3, la inseguridad. “La alternativa a no respetar la ley es la inseguridad y la incertidumbre”, ha afirmado.

Estado de derecho

Pese a ello, Vila ha insistido en que el Govern hará todo lo posible para que la consulta del 9 de noviembre se pueda realizar, y admite que puede haber un “choque”, si se pretende llegar hasta el final, pese al recurso que presentará el Gobierno español. Sin embargo, el conseller ha querido ser preciso, dando a entender que el Ejecutivo catalán debería esperar, no realizar la consulta, y ver qué decide el Constitucional, para poder votar en el futuro.

“En un Estado de derecho es muy importante que todo el mundo, y digo todo el mundo, desde el ciudadano de base hasta, lógicamente, el Govern, sea muy respetuoso con la ley que nos ampara a todos”, ha asegurado.

Esperar la decisión del TC

Por tanto, el mensaje de Vila es claro, y está dirigido a otros dirigentes de Convergència, en concreto al coordinador general de Convergència, Josep Rull, quien aseguró este miércoles, que, puesto que en CDC “somos serios”, habrá urnas en las calles para votar.

“Hay que ser prudentes, porque si nos llevamos todo por delante, si arrasamos con todo, la pregunta que nos debemos hacer es qué nos queda”, ha asegurado Vila en referencia a pasar por encima del Constitucional.

Vila no está solo. Y no lo está únicamente en su partido. En Unió también se defiende esa posición. En una entrevista reciente, el secretario de univesidades de Unió, Antoni Castellà, que no oculta su posición soberanista, aseguraba que si el TC suspende la consulta, la reacción debería ser cautelosa:

“Si una vez aprobada la ley catalana de consultas el Constitucional suspende la consulta cautelarmente, podemos darnos un tiempo prudencial para tener credibilidad ante la comunidad internacional”, aseguraba en El Periódico, aunque añadía, --defendiendo sus tesis-- “y después, resuelva lo que resuelva el alto tribunal, votar”.
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