El Gobierno corrige: eliminará el impuesto al diésel para ganar a PNV y Ciudadanos

Los nacionalistas vascos amenazaron con oponerse a la tramitación de los presupuestos generales en el Congreso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el portavoz del PNV Aitor Esteban, en una sesión en el Congreso

El Gobierno de coalición se ha comprometido a eliminar el impuesto al diésel presentado este martes en el anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para conseguir los apoyos de PNV y de Ciudadanos. Así lo ha avanzado la formación naranja a Economía Digital. 

El Ejecutivo, que este miércoles registrará las cuentas en el Congreso de los Diputados para seguir con los trámites, se ha comprometido eliminar la subida vía enmiendas en la Cámara Baja. Un gesto que ha facilitado que Inés Arrimadas se siente a negociar las cuentas públicas con el Gobierno. 

Los nacionalistas vascos pidieron expresamente que no hubiera subida al diésel y el anteproyecto de presupuestos presentado contempla un incremento de 3,8 céntimos por litro. “Desagradablemente sorprendido”, dijo su portavoz Aitor Esteban este martes nada más enterarse. 

En opinión de la formación nacionalista, la subida del diésel es un golpe adicional a la ya maltrecha industria del automóvil. Esteban aseguró que el PNV había decidido “dar un paso atrás” en su idea de respaldar las cuentas de Sánchez. “El PNV va a repensar que es lo que hará en la tramitación. Vamos a tomar distancia”, dijo el portavoz en el Congreso.

La cuadratura del círculo de Pedro Sánchez

Pero ya se sabe lo que suele ocurrir con la distancia del PNV. Que siempre tiene solución y, más ahora, con un Gobierno que necesita apoyos y que tiene un cheque de Europa por gastar.

Aunque arrastrado por Podemos hacia los socios de investidura, Sánchez sigue aspirando a la cuadratura del círculo, es decir, al apoyo de Ciudadanos.

Los de Inés Arrimadas siguen decididos a protagonizar algún tipo de alianza con el Gobierno a pesar del regodeo de Podemos con las medidas anunciadas. Llaman a la moderación, pero su postura amenaza con convertirse en simple retórica.