La limitación de la desgravación de los planes de pensiones ha sido muy mal acogida por el sector financiero

Podemos arrastra al PSOE a unos presupuestos con ERC y Bildu

stop

ERC y Bildu celebran las condiciones impuestas por Pablo Iglesias a Pedro Sánchez de cara a la aprobación de los presupuestos en el Congreso

Barcelona, 28 de octubre de 2020 (06:55 CET)

Los deseos de Podemos respecto a poder estabilizar la legislatura de la mano del llamado bloque de investidura (ERC y Bildu principalmente) están cada vez más cerca de cumplirse.

Bastó con que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias anunciaran este martes las líneas maestras del proyecto de presupuestos de 2021 para que las mencionadas formaciones se pusieran de cara para la negociación, sin declaración alguna de guerra, sin advertencias de líneas rojas, sino más bien todo lo contrario.

El Gobierno de coalición registrará este miércoles los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021 en el Congreso de los Diputados y tratará de realizar una tramitación veloz. Ya hay fecha para una primera votación, los días 11 y 12 de noviembre, cuando se celebrará el debate a la totalidad que abre o cierra el paso a los presupuestos en el Congreso. 

Podemos no puede ocultar su satisfacción porque está logrando imponer sus principales reivindicaciones: más presión fiscal en Sociedades, más vueltas de tuerca a las rentas altas, más recaudación sobre los grandes patrimonios, y una nueva regulación del alquiler.

"Estamos muy orgullosos de lo que hemos logrado introducir en los Presupuestos", celebran en Podemos, que con la medida de la regulación de alquiler ha logrado poner de uñas al sector inmobiliario y, a la vez, contentar a ERC, que había convertido esta cuestión en prioritaria.

Los socios, favorables a las cuentas 

El portavoz republicano, Gabriel Rufián, trató de mantener el tipo y no anunciar que está todo hecho. Optó por una declaración rutinaria ("Ahora hay que estar atentos y seguir presionando"), pero los republicanos están más que dispuesto a acompañar al PSOE y a Podemos en la tramitación de los presupuestos. 

Lo mismo sucede con Bildu. Los anuncios del Gobierno sonaron "muy bien" a EH-Bildu, a pesar de que ignoran la letra pequeña. Su portavoz, Mertxe Aizpurua, se unió a los aplausos a la regulación de los alquileres porque  "encaminan los presupuestos a una buena dirección, ya que no es digno ni decente que se especule con la vivienda".

Los abertzales ya han mantenido reuniones "técnicas" con el Ejecutivo y, de hecho, tienen "contactos frecuentes y continuos". Su intención declarado es que el bloque de investidura actúe coordinadamente porque cree que "daría más estabilidad a la legislatura".

No falta nadie a la hora de recomponer a Frankenstein. El portavoz de Más País, Íñigo Errejón, también es de los que habla de "la buena dirección" a pesar de que querría algunas otras medidas sociales.

El líder de Compromís, Joan Baldoví, tampoco anunció grandes problemas, aunque reclama "cifras y papeles" porque, tal y como publicó Economía Digital, en la primera reunión mantenida no se les enseñó nada por parte del Ejecutivo. 

El susto del PNV y el "dieselazo"

Acaso el único susto de la jornada para el gobierno de coalición lo dio el PNV. Los nacionalistas pidieron expresamente que no hubiera subida al diésel y el anteproyecto de presupuestos presentado contempla un incremento de 3,8 céntimos por litro. "Desagradablemente sorprendido", dijo su portavoz Aitor Esteban nada más enterarse. 

En opinión de la formación nacionalista, la subida del diésel es un golpe adicional a la ya maltrecha industria del automóvil. Esteban ya ha comentado que el PNV ha decidido "dar un paso atrás" en su idea de respaldar las cuentas de Sánchez y se va a "repensar que es lo que hará en la tramitación" de la ley. "Vamos a tomar distancia", dijo el portavoz en el Congreso.

Pero ya se sabe lo que suele ocurrir con la distancia del PNV. Que siempre tiene solución y, más ahora, con un Gobierno que necesita apoyos y que tiene un cheque de Europa por gastar.

Aunque arrastrado por Podemos hacia los socios de investidura, Sánchez sigue aspirando a la cuadratura del círculo, es decir, al apoyo de Ciudadanos.

Los de Inés Arrimadas siguen decididos a protagonizar algún tipo de alianza con el Gobierno a pesar del regodeo de Podemos con las medidas anunciadas. Llaman a la moderación, pero su postura amenaza con convertirse en simple retórica.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad